jueves, abril 24, 2008

la de los jueves 24 abril 2008

Anda por ahí, suelto y atroz, el animal que no se cansa de bramar que el petróleo es nuestro, que no se debe privatizar, que el petróleo, aunque se encuentre enterrado y nunca podamos gozar de él (por “errores del pasado”), simboliza la soberanía por la que lucharon nuestros antepasados, y para no dejar que tanto esfuerzo se vaya a perder en los anales de la historia (esfuerzo inútil, por cierto, porque al final de cuentas el país está quebrado y nunca se pudo “administrar la abundancia” del petróleo), entonces debemos estar agradecidos porque tenemos la suerte de contar entre nosotros a gente tan bestia como los del PRD (los que no son bestias en ese partido político, pues andan con los que sí lo son, revueltos, y el que entre lobos anda suele impregnarse del mismo olor) que para armar borlote se pintan solos, pero que no se trate de razonar o reflexionar tantito porque luego luego ponen su cara de “AMLO siendo entrevistado por Víctor Trujillo y negándose a contestar las 7 preguntas de primaria”, y actúan como desquiciados que no piensan en el futuro de su país. Yo ya estoy harto de escuchar la misma cantaleta una y otra vez. Mientras el retrógrado rumiante trata de justificar y perpetuar su existencia a través de invectivas y trastocando el flujo de nuestro ya de por sí lento progreso, en el Congreso de la Unión (mejor conocido como la cueva de Alí Babá y los seiscientos veintiocho ladrones) las sesiones se paralizaron, la discusión de los temas que en verdad nos atañen se detuvieron, las cosas para las cuales fueron contratados senadores y diputados no pueden hacerse, porque un atajo de imbéciles (trogloditas amarillos como su mentado “presidente electo”) tomaron la tribuna y secuestraron la ya muy profanada casa de nuestra democracia primitiva. Y ante estos hechos estamos nosotros, el apático pueblo de México, sumergidos en la eterna y cómoda filosofía de “mientras a mí no me afecte, me vale madres” (¿Que no te afecta guey? No creo que exista algo que esté afectando más tu futuro en este momento que este triste asunto). Con toda la vergüenza que soy capaz de sentir, con el bochorno que esto me causa, con la conciencia intranquila por la infelicidad que estamos heredando a nuestros hijos, con el ánimo a rastras y una cínica mueca en mi rostro que denota toda la impotencia que siento, les digo: pinches agachones que somos, por eso es que obtenemos lo que nos merecemos, ni más, ni menos.

Si bien el hidrocarburo en cuestión se extrae del subsuelo nacional y por lo tanto es mexicano, también es cierto que no es ni tuyo, lectora y lector amigo, y mucho menos mío. Digamos que el botín petrolero siempre se ha repartido entre todos los “representantes del pueblo” de muy arriba que han sido elegidos “por la mayoría relativa” (relative=familiar, mi compadre), y el resto se desparrama en programas sociales (dirigidos a los más pobres), subsidios de y por ineficiencias, servicios caros que como quiera nos cobran (¿para qué sirve el dinero que se recauda siempre junto con la tenencia bajo leyendas misteriosas que nadie entiende?), y en dotar a la burocracia con suficiente dinero como para que no estén poniendo gorro (he escuchado decir a algún político que “la raza siempre se conforma con las migajas, nomás cuida que no les falte… migajas, claro”). Hasta la fecha no he conocido a “hijo de vecina” que haya recibido jugoso o raquítico cheque por las ventas petroleras, como lo hacen en otros países, ni tampoco he visto aminorada ninguna carga por concepto de luz, agua, gas, tenencia, predial, isr, “u lo que sea”, por el bendito atole negro hecho de huesitos y plantitas prehistóricas. Entonces dejemos a un lado la jalada esa de que el petróleo es lo que dignifica nuestra soberanía. Si de verdad nuestros representantes quisieran enaltecer la soberanía de todos nosotros, de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos, no tendrían empacho en aceptar, haciendo gala de sentido común y patriotismo, que parte del tesoro enterrado se destinara a pagar a los que nos ayuden a sacarlo de donde se encuentra enterrado e inalcanzable. Una vez logrado esto, espero que esta vez sí aprendamos la lección y nos pongamos las pilas desde el principio y pensemos a futuro, en generar productos con valor agregado, y no volvernos a quedar en las ligas menores de los que sólo venden materias primas. Ojo con los combustibles ecológicos del futuro hechos de maíz o caña de azúcar, ojalá no nos quedemos sólo “milando”, y seamos capaces de entrar al nuevo milenio con productos de vanguardia ya que tenemos la materia prima en casa.

Yo creo que es verdad que ni el gobierno federal, ni la empresa PEMEX, tienen la liquidez y la tecnología para explotar los “posibles” yacimientos de petróleo que se encuentran en aguas mexicanas, cosa que los ratones amarillos no aceptan porque dicen que si se administrara diferente la empresa y dejara ésta de “reportarse” con tanto impuesto, si podría sola. Pienso que mienten los amarillos, porque desgraciadamente ya no es factible el escenario que ellos plantean. Tanto se ha degenerado este sistema que el gobierno colapsaría si dejara de recibir dinero de PEMEX, por un lado, y es utópico pensar que sólo el sindicato de trabajadores de PEMEX cambiaría para que la empresa logre la autonomía mientras el resto de la sociedad sigue en las mismas… sí, cómo no, se tendría que arreglar de fondo el problema de la corrupción en México primero, de los maestros, de los mineros, de los trabajadores al servicio del estado, de los policías, coyotes, fayuqueros, narcos, abogangsters, etc., antes de pensar que PEMEX fuera una empresa perfectamente autónoma y con beneficios. Es utópico pensar que los empleados de PEMEX se volverán honestos mientras que el resto del país seguimos sumidos en los lodos de la corrupción. Lo peor de todo es que un poco menos la mitad de los mexicanos le cree al PRD, es decir, bastantes, demasiados, tomando como estadística las elecciones presidenciales de 2006. No se dan cuenta que son carne de cañón político. No entienden que se suicidan y condenan a las futuras generaciones al defender tanta irracionalidad.

Entonces, si la verdad es que no se puede extraer el petróleo que supuestamente yace en el fondo del mar y sólo se requiere ir a sacarlo, ¿para qué nos hacemos “pendientes”? Es hora de pedir ayuda a quien tenga lo que nos hace falta para la labor en cuestión. ¿Eso significa vender al país? Para un grupo de ex-porros (ahora “respetables” diputados y senadores) sí. Quisiera que ellos me explicaran, como jijos de la tiznada van a sobrevivir cuando las reservas petroleras lleguen a cero y ya no se pueda presupuestar en función del atolito del subsuelo; porque son unos chingones para jugar con el precio del petróleo y mamarse el “excedente” del presupuesto y presumir como si esto fuera gracias a sus buenas prácticas negociadoras o propensiones milagrosas. ¿Será acaso que este apalancamiento petrolero es lo que sostiene en su lugar a tanto inepto y vende patrias, pues mientras haya excedentes hay migajas y la raza tranquila? Yo creo que sí.

Qué lástima que muchos “representantes” se aprovechen de la ignorancia del respetable para enajenar su cabeza con ideas de falso patriotismo y estúpido e infértil nacionalismo; en verdad qué poca madre de cabrones. Pero dejemos el petróleo a un lado, porque ya me estoy calentando (en mal plan, no en el plan “chabocho” que todos disfrutamos de vez en vez… ¡salud!).

Sé que esta semana les prometí la historia del “Cuate Altos” y su compañero de aventuras “Oscar Murimos”, pero las obligaciones no me permitieron ordenar mis ideas para la primera parte de este cuento, así que ahí se los debo.

Al inicio de esta semana, mientras esperaba que el topo saliera de su madriguera (o que “willy” fuera liberado, o que “el cachetón” escupiera “el puro”… ¿Se capta la idea verdad?) me puse a pensar que cualquier salario es oneroso cuando se le recibe por hacer nada, lo que me llevó a pensar que es una tragedia que una buena parte de los funcionarios de la actual administración local se encuentren en esta situación (¡tan sesuda conclusión ni Einstein, caramba!). Claro, algunos lo quieren justificar haciendo como que trabajan; otros colocan señales de alto a diestra y siniestra (y muy…); otros anuncian planes de limpieza que sólo se quedan en eso, en planes, en parálisis por análisis, en arteriosclerosis de ideas; otros dicen que nos van a proteger contra cualquier contingencia natural, lo cual nos pone a temblar pues una declaración tan sin fundamento sólo nos anuncia que no cesarán las tragedias en nuestra comunidad. El caso es que estos personajes siguen cobrando por hacer nada. Sé que a varios de estos inútiles les gustaría que dejara de escribir, y pues me van a disculpar, pero si quieren que deje de “molestarlos” lo mejor será que se pongan a trabajar en lugar de andársela mentando. Yo reitero mi completa disposición de diálogo, de reciprocar pensamientos, de conjuntar esfuerzos para lograr niveles superiores de desempeño. Cuando los “ofendidos” quieran me encantaría intercambiar ideas, porque eso denotaría madurez, tolerancia, buena fe, vamos, suficiente altura como para lograr consensos y que la gente trabaje en equipo para construir un mejor Piedras Negras (¿o qué? ¿pensaban que podían solucionar todo solitos, sin nosotros?). Cosa contraria he encontrado en estos improvisados interlocutores, pues sus tácticas incluyen las “habladas”, el “corre ve y dile”, y amenazas anónimas que denuncio por este medio. Espero que tengan los pantalones de ser ustedes, señores servidores públicos, los que me busquen si quisieran aclarar algo, para evidenciar lo equivocado que estoy, y con gusto lo publicaría en caso de encontrar un error en mis apreciaciones o imprecisiones de mis fuentes de información; en lugar de andarse escondiendo en el anonimato para hacer sus arteras intimidaciones.

Bueno, se llega otro jueves y con él otra botella de vodka más se cruzará en el camino; quizás de este encuentro se vacíe la botella, o no; quizás hoy sí podamos contar con la necesaria presencia de “peludino” y “la osa”, o quizás no. Bueno, si quieren encontrarme estaré en mi abrevadero favorito a partir de las 6 de la tarde. Soy Armando Castro reportando lo que piensa desde este lugar tan querido. Hasta la próxima.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

PD. Socorro y Jose Luis, adelante, que para ustedes el término derrota no existe.

jueves, abril 10, 2008

la de los jueves 10 abril 2008

La semana pasada les conté una historia de la que no podemos sentirnos ajenos por completo, porque en la ruleta de la vida nadie sabe cuándo va uno a salir “premia’o”, en lo bueno o en lo malo. Por lo que siempre “buzos caperuzos” y a cuidarse, que hay descendencia que nos reclama vivos, activos, inteligentes (no soy ejemplo de nada: soy ejemplo de todo).

El día de hoy quiero dejar a un lado los temas sensibles, los que mueven el corazón, los sentimientos a un lado porque de no ser así, den por seguro que rompo en llanto, aviento este armatoste a un lado, cancelo “la de los jueves” (brincos darían algunos, claro) y me corto las venas con galletas “Marías”. Y es que mucho me pasa y mucho me afecta en estos días, y mi hipersensibilidad hacia lo que duele, lo que lastima, lo que punza, me hace alejarme de esos temas. Hablemos de otras cosas.

Fíjense ustedes que en los días pasados de asueto (que en la escuela de mis hijas los “alargaron”, ¿ustedes creen?, ¡Ah, qué “maestros”, no tienen “llenadera”! ¿Y el futuro del país? Parecen querernos decir estos nimios docentes que todo siempre podrá esperar para después de puentes y vacaciones, ¡Faltaba más!). Dios me permitió salir del “rancho” y largarme a tierras costeras para disfrutar de unos inmerecidos días fuera de la rutina (digo inmerecidos por lo poquito del disfrute), pero así que digan ustedes ¡Ah cómo descansó este güey!, pues no, la verdad no. Pero eso no es el punto, lo que quiero señalar es el desagrado y, en determinados momentos, la repugnancia que conlleva viajar por líneas aéreas baratas en México. En este caso, mi experiencia fue con “Aerobus”.

Antes de empezar a aventar pestes contra estos camiones polleros con alas (bendito Dios; hasta la fecha no han tenido percances estos aborígenes del vuelo) déjenme decirles que hay mucha gente que me comenta que no hay cosa mejor que el servicio de esta aerolínea, pero me tocó lo otro, el lado oscuro de la luna, el talón de Aquiles, y ni modo, sin llorar, pero sí me gustaría compartirlo con ustedes, los que al final de cuenta serán los mejores jueces. Todo empezó así: aquellos destinos no muy “turísticos”, digamos, salieron a tiempo (“quesque” a Veracruz, Chihuahua, Querétaro, La Bondojito y anexas); pero lo que fue Puerto Vallarta, Ixtapa y Cancún, los vuelos salieron en promedio con dos horas de retraso. Ya se, ya sé, que los expertos en estas lides me van a querer convencer de que lo que sucede es que estos destinos están saturados en temporada alta y los retrasos vienen desde los aeropuertos de estos lugares, pero me da igual, estuvimos mi gente y yo en la terminal “C” del aeropuerto internacional de Monterrey 120 minutos llenos de inacción.

Gracias a que soy un paranoico de la llegada temprano, un fanático de ese misterioso y casi inoperante atributo en nuestro país llamado puntualidad, me tocó ser de los que abordaron al principio (cosa que me costó una multa de 700 “devaluados”, por andar “hecho la mocha”), el caso es que mi mujer ganó la carrera que se desató hacia el avión (qué incivilidad, caramba, hacernos competir a los clientes por los asientos con el riesgo de terminar a golpes con algún prójimo más terco que uno) y cómodamente se apropió de cuatro asientos, justo antes de “onde” están las alas. Más al rato empezó el desfile de azafatas por el pasillo, llamando la atención del respetable y llenándonos de expectativa al empezar ese delicioso juego mental al tratar de imaginar qué platillo suculento escogieron esta vez esos magos del cielo. Al llegar el servicio a nuestros perfectamente ubicados asientos, resulta que para “refinar” sólo había cacahuates, un triste “lonchibón” y una dotación de calorías con burbujitas carbonatadas, de tal forma que tuve que recurrir a las bebidas alcohólicas (pedí dos “cheves” y me dijeron “nones”, no sin antes mirarme con cara de “viejo pedote”, y nada más me vendieron una).

El lugar a donde fui es un paraíso (sobrevaluado, si ustedes quieren, pero hermoso en realidad), no sólo por sus playas e historia; yo más bien diría que por su gente. Jamás encontré una cara “larga”, al contrario, sonrisas y ganas de ser amigables (estoy consciente de que lo hacen porque es conveniente para que el turista regrese, sin embargo verlos en su papel da gusto, se lo toman en serio y hacen que uno se sienta como rey con todas sus atenciones). En ciertas zonas me sentí estar en los “junaites estates” y hasta me hablaban en inglés (ha de haber sido por mi “blonda” y abundante cabellera), pero eso no minimizó lo bonito de vivir esta experiencia, esta vez con mis dos hijas. En todo nos fue muy bien y lo guardaré para siempre en mi memoria, sólo quiero comentar que ese pedazo de México sufre las mismas cosas que el resto de nuestro país y, sin embargo, se mueve (¡Agachones allá y aquí, qué herencia carajo, qué lastre para nuestro querido México!).

Ya de regreso, y volviendo a nuestros amigos los “Aerobuseros”, estos trogloditas del servicio nos dejaron varados la friolera de 14 horas de retraso. Luego échele usted dos hora más de vuelo, y todas las horas del mundo (así me lo parecieron) para llegar a casa, a mi Piedras Negras querido (“mi Piedras Negras querido nunca te puedo olvidar”, ya saben, con la música del tremendo Rigo Tovar). Cualquiera que no conozca los detalles pensaría que llegamos de un vuelo del otro lado del mundo, por el cúmulo de horas agotadoras; menos mal que andaba con mis hijas.

Pero a pesar de mi inconformidad por haber utilizado esta línea aérea, debo de reconocer dos cosas; la primera es que por fin hay una opción real para no tener que viajar más de 12 horas en el democrático camión (ahora en vez de “bus” es “aerobus”, esperas 12 horas en el aeropuerto y viajas 2) para visitar nuestra hermosa (preciosa, lindísima, única, mamacita, “quenlaquere”) Patria; y la segunda es haber comprobado que, por fin, como en cualquier lugar del mundo, hay opciones para quienes quieren conocer su propio país. Ya no hay excusas.

Llego al terruño y hubo reunión de “ex-mapaches” (“mapaches” siempre en el corazón) y me dio mucho gusto ver que nuestras porristas no eran sólo muchachas bonitas, pues hoy son mujeres guapas; también comprobé que aquellos “esbeltos” jugadores somos hoy “embarnecidos” adultos (por no decir unos “cuarentones con panza”; bueno, todos excepto mi “Bro”). Fueron días muy movidos, en los sentimientos, en lo familiar, en lo personal, en lo laboral y en lo neuronal (bueno ahí siempre, pa’ las dos neuronas sanas…).

La próxima semana les contaré la historia del “Cuate Altos” y su singular amigo “Oscar Murimos”, en la primera parte de su odisea “El gobierno de quien gente”. Por hoy guarden reposo y brinden unas a mi salud (sin recordar a mi “mami”, por favor).

Socorro y Jose Luis, están en mi corazón y plegarias todos los días; mujeres y hombres como ustedes son de los imprescindibles (no quise modificar la frase de Bertolt Brecht, pero está hecha para ustedes).

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, abril 03, 2008

la de los jueves 3 abril 2008

Nunca me cansaré de agradecer a todas y a todos los que leen lo que escribo y me preguntan: ¿Qué pasó con “la de los jueves”? Y tampoco puedo hacer menos a los que, al toparse conmigo en algún lado me mientan la madre cuando descubren que soy el autor de tan singular texto semanal. Bueno, a veces así me entero que me han leído. Gracias a todos.

Existen varias razones por las que dejé de escribir estas últimas semanas. Una de ellas fue el haber estado fuera del terruño visitando costas, mar y sol (no me lo recuerden porque me regreso); y la otra, de gran importancia, la sabrán al terminar de leer lo que hoy publico.

Las historias empiezan cuando alguien tiene el ánimo y la disposición de compartirlas, y existe simultáneamente alguien que tiene interés en escucharlas. Luego pasan de boca en boca y de mano en mano, hasta que se convierten del dominio popular, o algo así. Esta historia que les contaré no es pretenciosa, no busca ser trascendental ni nada por el estilo. Es una historia cotidiana, real, tan humana como ordinaria, o extraordinaria, según se vea.

Hace muchos años (más de los que yo quisiera) había un joven de cabello corto (que ahora sería largo para quien hoy ostenta una brillante calva), inteligente como pocos y soñador como muchos en esa edad maravillosa de la primera juventud; en esas andaba este personaje cuando el azar, el destino, el divino, como ustedes lo prefieran, le condujo a conocer a una bella mujer que llenó su espacio de amor y su vida de inspiración. Se volvieron pareja. Un buen día, sin importarles el augurio de un futuro difícil, la lucha sin cuartel que se avecinaba, ellos decidieron levar anclas y hacerse a la mar, viajar juntos por encima de aguas de advertencia y conjetura, y emprendieron la aventura de unirse en matrimonio. Los familiares y amistades, muchos de ellos, seguramente la mayoría, pensaron en aquel entonces que estaban en un error. Sin embargo algunos pocos, viendo más allá de lo previsible, supieron lo que en verdad estaba sucediendo: las almas gemelas pocas veces se equivocan, y cuando se encuentran es muy difícil romper esa unión. Confieso que no fui uno de estos últimos, pues como la mayoría de sus amigos me dije: qué pendejo, ni modo, el que por su gusto es buey hasta la yunta lame. Así me dije en aquel entonces, con esa sabiduría corta pero agudísima intuición que traen los años mozos.

Pues bien, este personaje, mi amigo entrañable de juventud, cofrade en sueños y aspiraciones, es ahora un hombre al que conozco y quiero. Y ella, su esposa, la sé una gran mujer, madre y esposa de tiempo completo, además de poseer un espíritu emprendedor que la ha llevado a tener negocios exitosos. Estoy seguro que es de esos casos en los que al lado de una gran mujer sólo puede caminar un gran hombre.
Codo a codo han caminado 23 años en su aventura que iniciaron en Saltillo, y en los que han formado una hermosa familia. 23 años durante los cuales estos caminantes han ido dejando huella en los distintos lugares donde han vivido, cargando sus hijos de un lado para el otro, cambiando de residencia en 15 ocasiones y hecho 6 mudanzas completas de una ciudad a otra, probado las mieles y los sinsabores, disfrutado aciertos y sufrido decepciones, convertido sueños en realidad y pesadillas en fantasía, como todos. Como cualquiera de nosotros.

Ahora la vida, tan llena de variables y senderos caprichosos, pone a esta pareja en una encrucijada dolorosa para el alma y difícil para el entendimiento, al verse mermada la salud de ella en forma repentina. ¿Es que Dios, a través de ellos, nos quiere demostrar que sólo el amor lo vence todo? ¿O debemos concluir que la felicidad no es inagotable, que debemos estar preparados para lo inesperado siempre, que la naturaleza de la vida nos conduce inexorablemente hacia el deterioro sin otra alternativa posible? No tengo la respuesta, soy muy estúpido y superficial para este tipo de situaciones; pero sé que tú lectora y lector amigo podrán obtener sus conclusiones. Yo lo único que sé es que sufro cuando mis amigos sufren.
Esta pareja amiga enfrenta una prueba difícil que estoy seguro será superada, pues Dios protege y abraza a aquellos que profesan un amor tan evidente como el que ellos nos han mostrado todos estos años. Hoy más que nunca libran su lucha por salir adelante, pues ya no se trata del éxito de los negocios o la educación de los hijos. Se trata de que uno de los dos ha empezado a sentir los estragos del largo camino, y que el otro se detiene a esperar y apoyar a su pareja haciendo malabares para no bajarse del tren del día a día. Algo me dice de que el día de mañana este episodio será anécdota y ejemplo para aquellos que pensamos que la vida es “dura”. (¡Cómo somos ignorantes de este último adjetivo, deberíamos usarlo con más respeto!).

La otra razón por la que dejé de escribir es porque mi hermano, amigo y editor, José Luis Segovia, pasa por un momento difícil y sin su ayuda no puedo llevar a buen resguardo mis letras.

Socorro y José Luis, para ustedes mis mejores deseos y un abrazo del alma; a quienes llegaron hasta el final de esta historia: muchas gracias.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, marzo 06, 2008

la de los jueves 6 marzo 2008

Es muy fácil desnudar el cuerpo, es más, a mí me divierte (con la complacencia de quien observe inconmovible); pero desnudar el alma es otra cosa. Hay a quienes se les da de la manera más sencilla. A mí, me cuesta mucho trabajo hacerlo, pero cuando sucede me convierto en alguien difícil de referir. ¿Complicado de entender? No tanto, ya lo verán pacientes amigos y lectores míos. Les narro como lo hago yo.

Al principio es cuestión de oído (¡ya empiezas, bisoño tinterillo!), basta con que te quites el traje gris que cubre la piel (primero), que bloquees por un rato los complejos, las fobias, los paradigmas, fijaciones, fetiches, odios, chicles-chocolates-muéganos, que cubren el alma, que te relajes de lo mas “chingón” (han de disculpar), y por último, que abras tus sentidos al máximo, con frenesí, sin fin. ¿Y “onde” estuvo lo del oído, y lo de la “cheyenne” apá? Denme “chance”, no sean así.

Una vez completamente desnudo del todo (en sentido figurado, ahora que si les da por encuerarse, pues adelante), abres tus sentidos, y como les decía, principalmente el del oído, y escuchas: ahí está el latido de tu corazón, tu respiración. Más lejos, fuera de ti, está el viento que mece las copas de los árboles y refresca tu rostro. Un poco más allá se escuchan las risas, las voces, el ladrido de los canes (los que “se le pelaron” al décimo cuarto regidor y los encerrados en sus casas). Todavía más lejos escuchas sonidos de carros, sirenas de vehículos de emergencia y ruidos de fondo (¿Miguel Ríos?). Ahora, si lo prefieres, puedes practicar este ejercicio con audífonos y sólo escuchar lo que se te pegue la gana. Una vez identificados a conciencia los sonidos múltiples que capta tu maravilloso sentido del oído, empieza una peculiar transformación. Abandonado de todo te entregas a las sensaciones, empezaste por el oído, pero ahora hay una fiesta de emociones que te envuelve y te hace sentir vivo, sientes el calorcito que se arropa en las palmas de las manos, sientes el roce del vello del cuerpo contra la ropa, tu olfato capta, tu vista ve hacia adentro y hacia afuera a la vez; en tal estado de relajación, tu mente se aviva, procesa a una velocidad increíble (que ironía, ¿no?).

Si sigues así, hazle como yo: es en ese preciso y precioso instante de tiempo y de espacio donde-cuando me convierto en algo difícil de definir, de explicar, porque en ese momento me vuelvo humano, totalmente indefenso y expuesto, tan simple ser, tan transparente, abandonado al deleite de tanta belleza que hay dentro y fuera, que se vuelven una sola cosa. Pienso, luego existo; siento, luego existe lo demás, y es en esa coyuntura que me entrego a descansar en las manos de mi Padre, voluntariamente me deposito, me abandono, me resguardo en las manos de Dios. Fíjense hasta donde se llega si uno quiere, y todo es cuestión de oído, o por lo menos por ahí empiezo, y luego el intelecto humano hace el resto: escucho la voz de Dios.

Estamos a 10 días del Domingo de Ramos, día en que el Hijo de mujer mas fregón que se ha parido, entró montado en un borrico (¡que humildad!) a un poblado lejano, hoy tan controversial como lo fue en aquel entonces, y fue recibido como Rey que es, para finalmente ser ejecutado como el criminal que nunca fue. Que incongruentes somos los seres humanos, ¿verdad?, lo que hoy amamos puede ser perfectamente despreciado mañana, y viceversa, lo que hoy es abominable podrá ser algo deseable mañana. Y créanme que ese es un tema grande, que valdrá la pena tocar después, porque la incongruencia pudiera incluso ser considerada como atributo humano, ¿será? Ya veremos dijo un ciego cuando se le planteó volar. No soy un puritano, sólo soy un ser muy humano, ¿vale?

Disculpen que no escriba esta semana sobre prostituidos políticos, funcionaros de arrabal y meretrices de Estado; hoy me ganó el tema del amor de quien dio la vida por nosotros, y amó la vida como ninguno (reconozco, me adelanto a la fecha). Va por ti Hermano, va esta y otras más.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, febrero 28, 2008

la de los jueves 28 febrero 2008

“Andábame” yo paseando por las fronteras del norte, ¡Ay, qué cosas tan hermosas! (es un decir). Y se me ocurrió entrar a la página de la www de la presidencia municipal de nuestra ciudad, ya saben ustedes, con la curiosidad que caracteriza a su servidor, para ver si encontraba algo referente a las funciones de los regidores, y lo que hallé fue lo siguiente: “La labor de los Regidores y Síndicos no se limita solamente a asistir a las Sesiones de Cabildo para ser testigos o partícipes de la aprobación a modificaciones de reglamentos y acuerdos de la administración municipal, sino que va mas allá, pues cada uno de ellos colabora en distintas comisiones, encargadas de coadyuvar en la misión de construir el Piedras Negras que todos queremos. (Aparte) Ante tal compromiso con la comunidad, buscan con su tarea cambiar la imagen que se tenía de dicha figura, por lo tanto han dejado los escritorios para sumarse a la dinámica de la actual administración en todas y cada una de las acciones que se tienen para que Piedras Negras sea más moderno, atractivo, limpio, ordenado, con más seguridad para nuestras familias y oportunidades de crecimiento. (Aparte) Cada uno de los integrantes del Cabildo revisa los reglamentos inherentes a su comisión para poner las adecuaciones necesarias para hacer de Piedras Negras la ciudad moderna que todos queremos.”

Si lo anterior es cierto, me gustaría saber qué labor de “campo” están realizando los regidores y síndicos en nuestra ciudad. Y ya entrados en el asunto, hay algo que llama mi atención. Verán ustedes, en los últimos días las noticias que hemos leído los residentes del ranchote han incluido casos sobre ataques de perros a personas, en uno de los cuales el desenlace fue fatal, ya que encontró la muerte una menor de un año y meses tan sólo. Ahora bien, leyendo en la misma página de internet de la presidencia, averiguo que el presidente de la comisión de prevención social es nuestro monocromático décimo cuarto regidor, doctor Loth Tipa Mota (sí, suena igual, pero nada que ver). Al doctor Tipa Mota le pregunto: ¿Qué usted no sale de su cubículo, o de su casa, como para darse cuenta de que la cantidad de canes es peligrosamente abundante en nuestras calles? ¿Qué acaso no capta que está bajo su “esfera de atención” la revisión del centro antirrábico, de las causas y consecuencias relacionadas con este delicado asunto social? No he escuchado las respuestas del doctor, pues apenas he lanzado el dardo afilado del cuestionamiento, pero me atrevo a pensar que el doctor se lavará las manos y desviará la atención sobre su magro actuar en este asunto hacia otro lado, cosa demasiado común entre los que dicen ser políticos. Claro que estoy dispuesto a tragarme con pinole mis palabras si resulta que el doctor Tipa es de distinta madera, pero se me hace “ojona pa’paloma” y siento (en verdad lo siento) que los dioses de las probabilidades y la estadística están de mi lado. Se sabe que en estas fechas a los políticos se les acentúa su “afanosidad” con la proximidad de las elecciones para diputados locales, donde se sabe, fíjate “no’más”, que el mismísimo Tipa anda buscando ese hueso dentro de su partido (que es el mismo que el de “Jelipe”, por cierto). La cuestión es que si a nuestro décimo cuarto regidor se le ha “tupido” con los chuchos, ¿será posible que pueda tener un desempeño decoroso en un puesto como el de diputado local, en caso de “renacer” dentro de su partido? Es posible que algunos de ustedes me contesten: “si alguien como Leocadio pudo, pues este también”. Por desgracia esta es la realidad de la política charra, modosamente mexicana, que nos ponen como candidatos a este y cualquier tipo de personas, y lo peor del caso, que se escapa a mi capacidad de entendimiento, es que todavía votamos por ellos, y para agravar algo que aparentemente no tiene agravantes: muchos ni siquiera votan (¡Ah, pero para armar mitotes, para andarse lamentando, o andársela mentando, que para el caso es lo mismo, se pintan solitos!).

Pero creo que me desvié un poquito del tema con el ejemplo del señor Tipa, que no es caso único. Prosigo: ha de ser como sacarse la lotería recibir un sueldo de 28,350 pesos mensuales (bajita la mano) por “checar tarjeta” y, si bien nos va, si no amanecen muy maltratados, calentar un rato la silla. Digo: la mayoría, por mucho menos, tenemos que jodernos por lo menos 8 horas diarias, en condiciones menos que favorables, ¿Por qué hemos de pagarle a alguien tanto dinero para sólo recibir un violín pintado, y en el mejor de los casos, un poco de atole de su ineficiente dedo? En estas próximas elecciones debemos ser muy cuidadosos en elegir a nuestros representantes, no nos vaya a pasar de nuevo lo que con Leocadio, y se elija a un supuesto representante del pueblo cuyo único interés es hacer contactos políticos para asegurarse seguir comiendo del presupuesto que entre todos juntamos. Triste realidad que nosotros, como pueblo agachón y apático, sigamos permitiendo que esto suceda.

Finalmente es jueves, así que dejemos descansar el teclado y las escasas neuronas, salgamos al lugar de siempre y disfrutemos de un rico y confortante trago. Robándole la frase al Maestro Dehesa: “Yo soy Armando Castro, ustedes son quien son”; nos leemos la próxima semana.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

PD. De nuevo, como cada fin de febrero, mi agradecimiento a los hermanos Sánchez García por la invitación a una estupenda velada con inmejorable compañía, comida, bebida y alegrías. De verdad muchísimas gracias.

jueves, febrero 21, 2008

la de los jueves 21 febrero 2008

De una cosa ya no me queda duda, cuando el Licenciado Jesús Mario Flores Garza (nuestro presidente municipal) recibe directamente una demanda ciudadana, esta es atendida inmediatamente y en el caso que en lo personal me toca atestiguar, se le dio buen término en muy poco tiempo (una semana para ser exactos). Lo malo es que estas demandas tengan que llegar al Licenciado para que sean atendidas, lo que desgraciadamente me lleva a pensar, ¿Entonces a qué dedican su tiempo los miembros de su equipo? ¿Por qué Chuy Mario tiene que desgastarse tanto?

Pero hoy no es mi intención escribir sobre los funcionarios públicos locales, así que antes de cambiar de tema, quiero felicitar de nuevo a todos los funcionarios que estuvieron involucrados en conseguir se pusiera una librería en la Plaza de las Culturas y de nuevo felicitar a Fernando Purón por la promoción que hace de la misma. Amigas y amigos hay que leer, hay que fomentar la lectura en nuestro círculo de conocidos (y mas allá), leer poco a poco nos ayudará a retirar el maldito manto de ignorancia que nos cubre.

La semana pasada me sentí un poco deprimido (con lo que me importan tus depresiones parodia inocente de escritor, dirán ustedes, pero aguántenme, les quiero platicar algo) así que me lancé a la plaza principal para que me dieran una boleada, ustedes saben, esa delectación en vías de extinción que no cura la “depre”, pero hace lucir tus “cacles” de “less mother”. Terminada la labor del desaliñado bolero me encontré caminando hacia la calle Zaragoza, y algo dentro de mí iba con la esperanza de encontrar remanentes de aquella época cándida de mi Piedras Negras querido (gmi Piedras Negras querido nunca te puedo olvidar, mi Piedras Negras querido nunca te puedo olvidar…h). Caminaba con la esperanza de sentir los sabores y olores de un pasado reciente, pero que a la vez se antoja ya lejano. Algo queda, es cierto, pero con la misma certeza afirmo que más se ha perdido de lo que se ha conservado; en la calle aún quedan restos de ese olor a tabaco, aserrín y alcohol que despiden generosamente las cantinas que se van multiplicando una tras otra; aún queda parte de aquel olor que nos obsequiaban las cocinas que todavía operan en el Mercado Zaragoza, pero que ahora compiten con los múltiples olores de la proliferación, del crecimiento, del cambio dinámico. Pero no encuentro el espíritu y el sabor que tenía mi pueblo de cuando era niño. Ya no te encuentras aquellos guías de turistas que paseaban a los “güeros” por la ciudad, tal vez porque son pocos los que nos visitan por estos días que no sean “paisanos”, esos gringos que ostentan una linda y representativa planta cactácea en la frente, mismos que no necesitan guías. Mucho caminé ese día, mucho medité sobre el exquisito sabor a pueblo que hemos perdido sin remedio. Mucho me lamenté que ahora nos tengamos que conformar con esos olores, sabores y colores artificiales que, banales y mentirosos, alimentan los sentidos de nuestras nuevas generaciones.

Regresé por mis propios pasos, de prisa, con la esperanza de encontrar “algo”. Pero no, es evidente que mi pueblo paga el precio de ser ciudad. Y así estaba yo con ese tipo de pensamientos cuando surgió una luz en la forma de una idea, idea que desde hace tiempo vienen trabajando un grupo de personas encabezadas por Ramón Carrillo García. La idea es rescatar el Hotel del Ferrocarril y convertirlo en el museo de nuestra ciudad. Qué mejor idea que rescatar y transmitir a las nuevas generaciones las delicias que ya no vivirán pero que fueron el cimiento de lo que hoy los hace hijos de esta tierra. Creo es tiempo de llevar esto a la gente, a las masas, a la mayoría, y por lo tanto es tiempo de dejar de ser pasivos y convertirnos en miembros activos de esta noble causa: además del correo electrónico en el que se pide añadirse a una lista, hablaremos con los medios locales, compraremos unos cuadernotes de raya sencilla y convocaremos a un evento de firmas en la plaza que más les guste (estarán de acuerdo que no todo Piedritas tiene Internet). Tras la recolección de firmas, que se formará una comitiva (apolítica) para llevar la iniciativa al mismísimo Felipón (previa cita) y al mero “chipocludo” de Ferrocarriles (convocado por “Jelipe”, si el efecto dominó funciona como lo estamos planeando). Con todo gusto me he apuntado para este mitote, pues de verdad me interesa rescatar a historia de mi querido pueblo y transmitirla a las futuras generaciones.

Mis amigas y amigos, es jueves, me voy donde va mi norte, que es norte de perseguido… si me quieren encontrar estaré en el mismo lugar de todos los jueves, gozando de la compañía de mis hermanos en alcohol (y más) y de las atentas atenciones de los buenos de Juan y Ramón. Pásenla bien y espero nos leamos el próximo jueves.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, febrero 14, 2008

la de los jueves 14 febrero 2008

Lamento informarles que hoy, no hay...........


Que tengan ustedes buen dia y mejores noches.

PD. Por que algunos celebran el dia de San Valentin?

jueves, febrero 07, 2008

la de los jueves 7 febrero 2008

Mercado laboral y la buena ética capitalista

“Los trabajadores mexicanos son bien jaladores, son los únicos que se van al campo a sembrar la palma, porque ninguno de los que sí vienen mucho por acá: nicas, salvas, hondureños, colombianos, cubanos, ninguno jala como un mexicano”. Escuchado en una conversación con un contratista de mano de obra en Miami.

Por José Luis Segovia Garza

Es un trabajador como muchos hay en el mundo. Ahora que es invierno su trabajo consiste en barrer las hojas que caen de los árboles en un gran estacionamiento. Lo veo afanoso pero calmo en su tarea, y aún siendo una mañana fresca, su frente refleja los primeros rayos de sol por el sudor que la humedece. Le digo buenos días, como lo hago con mi familia y amigos que saludo a diario, con los trabajadores de intendencia que mantienen nuestras oficinas, lo mismo que hago con el vigilante que cuida la puerta de la organización para la cual trabajo. Se lo digo a mis alumnos así como a mis compañeros profesores, con un ánimo de que se perciba el buen deseo que está detrás de las dos sencillas palabras: “buenos días”. El señor se detiene por un momento, me ve a los ojos y contesta mi saludo. Al mirar que se dispone a seguir barriendo, una vez superado el momento de distracción por voltear a verme, sonreírme, y aceptar mi saludo, yo aprovecho la interrupción para comentarle que su trabajo empieza a ser difícil en esta época del año, por la gran cantidad de hojas que caen, y le comento que en otros lados he visto que usan sopladores de aire, que no son pesados, que tienen buena potencia para acarrear las hojas a algún punto del estacionamiento donde se les pueda reunir en un solo montón, y así facilitar su trabajo. Tal vez, le digo, si le comentara a sus jefes, pudieran en determinado momento considerar esa posibilidad. No le mueva ingeniero, me contesta, si así de rápido terminara, entonces otra persona haría mi trabajo, además del suyo propio, y yo saldría perdiendo por viejo. Déjelo así, es preferible ir barriendo al pasito, juntar las hojas, y al terminar, volverlas a juntar, pero no perder mi trabajo. Tiene razón, le digo al fin, después de repasar mentalmente las causas y los efectos que tienen los motivos de este buen hombre. Le vuelvo a desear un buen día y sigo mi trayecto. El camino que recorro es el mismo de siempre, el aire que respiro es igual al que respiraba hace un momento, sin embargo algo ha cambiado. La breve conversación con el señor que barre las hojas del estacionamiento me ha alterado el humor y mi caminar pausado es la fórmula que encuentro para pensar, pensar, pensar.

Las condiciones laborales en México son desfavorables en muchos sentidos: en salarios y prestaciones, en ambiente laboral que privilegie la integridad física de los trabajadores, en cobertura con seguridad social para el trabajador y su familia, en el apoyo para su capacitación formal. En verdad la situación es penosa. En un estudio reciente elaborado por la Universidad Iberoamericana (UI), se nos muestran algunos datos duros y concretos sobre las condiciones laborales en México. Así, en el informe sobre los resultados del estudio la UI, se clasifica los estados de la república con las mejores condiciones laborales y también las peores. Para mi sorpresa, los estados de la república que mejores condiciones laborales ofrecen a sus trabajadores son, así, en este orden: Primer lugar Nuevo León, y en un segundo y tercer lugar muy cercanos al primero, Coahuila y Aguascalientes. Digo que me ha sorprendido el resultado de este estudio pues no puedo menos que lamentar cómo estarán el resto de los estados en este renglón, pues si las condiciones laborales son malas en Coahuila, desde un punto de vista humanista y objetivo, pues los últimos lugares, como lo fueron en este estudio Guerrero, Morelos y Tlaxcala, deben tener una situación desesperante. Cuando uno observa el índice calculado por la UI, cuyo rango va desde cero (0) hasta uno (1), entonces nos damos cuenta de lo mucho que hay que hacer todavía para cantar victoria aquí en Coahuila o en cualquier lugar de México. Nuevo León ha quedado en primer lugar al tener un índice general de 0.48212 (¡cuando el mejor índice que se puede obtener es de 1.0!). Aún para los estados “privilegiados” de nuestro país las condiciones laborales son francamente “muy mejorables”.

Conozco bien a mi pueblo, porque soy de él, pertenezco a él, comparto cultura y suelo con todos los mexicanos, y por las características de mi trabajo bien que me ha tocado adentrarme en abismos sociales y llegado a palpar miseria, la muerte en vida a la que están condenados millones de mexicanos, y en general miles de millones de seres humanos. Situación incomprensible e inconmensurable. El problema es tan vasto que no es suficiente con sólo pensar y desear para que empiece a solucionarse. Las variables son tantas y traicioneramente entrelazadas, que tristemente descubro que no hay propuestas del nuevo gobierno mexicano que lleguen a rozar siquiera el largo camino hacia la solución integral.

No se equivocan los que opinan que para que los trabajadores mexicanos, los latinos, los africanos y orientales que laboran en sus propios países en condiciones deplorables, logren un incremento real en su nivel de vida gracias a su propio esfuerzo y no sólo con la ayuda de los gobiernos, se requiere de una educación básica que reúna un conjunto mínimo de conocimientos que incluyen: las matemáticas, el idioma natal y el inglés, el uso de la computadora en particular y el uso de los medios electrónicos de comunicación en general, pero sobre todo, una especialidad laboral que le permita a la persona crecer en un oficio en forma digna.

¿Cómo lograr este sueño? ¿En qué deben invertir sus escasos recursos los gobiernos de las naciones pobres en las que vivimos? La respuesta está ahí desde hace mucho: en educación, capacitación, en ganarle la lucha a la ignorancia desde niños como el anhelo más grande y verdadero de toda una nación. Y no lo veo. Tristemente no lo veo en mi país.

El mexicano promedio, típico (no olvidemos que por lo menos la mitad de este país vive en la pobreza, y por lo menos una quinta parte en la pobreza extrema), es uno que toma la electricidad en forma clandestina para hacer negocio; aquel que no paga el agua compartida del vecindario mientras sus vecinos no dejan de pagarla pues de otra forma se quedarían sin agua todos; aquel que no le alcanza para vivir con lo que gana en un trabajo honorable; aquel que aporta poco o nada a través de impuestos para impulsar hacia delante a la nación. Este personaje es más víctima que verdugo, pues no hubo un sistema que le ayudara a ser distinto. Así como tampoco hay una autoridad que le impida delinquir en caso de que opte por esa ruta desafortunada.

Educar, educar, educar desde niño. Pero NO como se ha hecho hasta ahora, pues las evidencias muestran el fracaso de nuestro sistema educativo. Por lo menos tenemos esa certeza en medio de la zozobra que se percibe en el mercado laboral y en el sistema educativo mexicano: lo hecho hasta ahora no ha funcionado. De ahí es desde donde debemos empezar.

Educar, educar, educar, pero ¿En qué? ¿Qué se debe cambiar? ¿Hacia qué se debe cambiar? Pues bien, otra vez las respuestas a estas preguntas están ahí desde hace mucho pero pocas veces se habla de ellas con seriedad. Podemos empezar por instruir a nuestros niños y jóvenes ética capitalista (atesorar en vida no es pecado, es más pecado esperar que el maná caiga del cielo o del gobierno); ética humanista (el ser humano es el centro de toda actividad y es indebido cualquier cosa que atente contra la integridad física o moral de las personas); instrucción en técnicas de procesos de negocio adecuados a nuestras potencias (cada región debe identificar, consolidar, explotar y proteger sus propios productos y servicios para competir con ellos antes de que alguien más los expropie y les saque provecho); beneficios de la desaparición del salario mínimo y el escalafón (mejor un sistema de compensación en base al conocimiento, desempeño y trabajo en equipo); ventajas de la eliminación de la desmesura del poder de los sindicatos (fiscalización real de los fondos acumulados de los trabajadores y democracia interna para la elección de sus representantes); provecho de la emancipación del IMSS de designios políticos (servicio de salud tan importante para la mayoría de los mexicanos que nada tienen que andar haciendo en tan delicado sistema empleados aprendices de medicina y con calentura política). Para los que estamos ya incorporados e inmersos en el torbellino laboral, para los que nos tocó llegar ofrecer nuestros servicios con las pocas armas que nos dotó el sistema vigente, será necesaria la capacitación en las artes del negocio en el cual participamos, es decir, una capacitación completa en el conocimiento profundo del producto y el proceso de la empresa donde somos empleados. Esto es una gran responsabilidad de los patrones, pues implica capacitar sin escatimar en información fundamental de lo que se trata el negocio, evitando la actitud abstinente por temor a potenciar gente para la competencia. Imaginen qué hubiera sucedido si GM o Chrysler al llegar a Saltillo a principios de los 80’s, hubieran escatimado en el adiestramiento de su gente por temor a que un día se fueran de sus arcas y volaran hacia la competencia. Estas grandes empresas nos han enseñado mucho de lo que es la buena ética capitalista.

Mucho tenemos que aprender todavía de la buena ética capitalista y humanista (porque también hay una mala ética capitalista, y de esa sabemos de sobra con los errores cometidos en el pasado por sus principales exponentes) porque la historia ha demostrado que la otra ética, la que compitió a muerte con la buena ética capitalista, mucho daño causó a naciones completas y por decenas de generaciones. Entiendo por qué el señor que barre las hojas del estacionamiento de la universidad donde trabajo prefiere que todo siga igual, y estoy con él en su contexto, pero también estoy seguro que no será cuidando ese tipo de fuentes de empleo la solución para las futuras generaciones. Como siempre, la solución está en las manos de los más fuertes, de los más educados, de los más privilegiados, en aquellos que no busquen eludir su responsabilidad social y quieran devolver a México una parte de los beneficios recibidos. ¿Quién dijo yo?

Gracias Jose Luis.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

Nota aclaratoria: En mi opinión muy personal creo importante que al escribir (lo que sea) se sepa quien es el autor. Es quizá por eso que no escribo de manera anónima o bien bajo un pseudónimo; estoy dispuesto al dialogo o al intercambio por escrito de opiniones en lo referente a lo que trato en esta pagina, siempre y cuando quien así quiera hacerlo, tenga los arrestos de identificarse al dejar sus comentarios o bien al escribirme directamente a mi correo electrónico. Mi nombre es Armando Castro y mi correo electrónico es: ladelosjueves@gmail.com

PD. Seguimos sin poderles ganar a los gringos (2-2).


jueves, enero 31, 2008

la de los jueves 31 enero 2008

Cómo están queridos y extrañados? Espero que bien, al igual o mejor que quien aquí les escribe con el gusto de siempre. Pues con la novedad no tan nueva de que en el rancho traemos un problema, y no es tan “sencishyito” como yo quisiera platicarles. El problema es con la seguridad. Los “cacos” andan desatados y los medios locales en su eterno amarillismo (que sabemos vende, eso que ni qué, ellos a su negocio y a nosotros que nos cargue el payaso) no nos informan. Estos medios amarillos, medios caducos (a medias, entiéndase), enfocan su atención (y la del respetable) en lo “espectacular”, dejando a un lado el análisis serio que amerita la situación. Qué le vamos a hacer, ellos sólo dan lo que el pueblo pide (eso se lo oí decir alguna vez al tigre Emilio Azcárraga Milmo, creador y propietario mayoritario original de Televisa, para justificar así la vomitiva programación que presentaban sus canales de televisión de aquellos tiempos).

Como siempre, ante la falta de una verdadera investigación, “salen” un sinnúmero de especulaciones. Unos dicen que son la gran cantidad de aspirantes a cruzar la frontera de manera ilegal; si fuera así, ¿cómo es que se está buscando darles un refugio decente en la ciudad? Explican algunos que al fracasar en sus intentos de pasar “al otro lado” los inmigrantes ilegales se dedican al robo, a la pedidera y sabrá Dios a qué otras artes ocultas o expuestas. Claro, como en cualquier película mexicana “diantes”, no todos se tiran al vicio y a la perdición. La pregunta que pongo en la mesa es ¿Cómo diferenciar al bueno del malo? Ahí tiene mucha tarea Doña Marina L., y discúlpeme distinguida dama, pero usted solita se pone a tiro, lo siento.

Por otro lado, algunos “especuleros” (aclarando, como lo hace el bueno de Catón: personas que se dedican a especular) culpan de nuestro problema en Piedras a la triste situación económica actual, y ya se sabe que a nosotros los países pobres nos suele embestir el toro con enjundia en estos rubros. Opino que la desesperación es canija y que el hambre lo es mucho más. No pretendo justificar a quien se suma a la delincuencia pues no existe justificación legal ni moral para perjudicar al prójimo, es sólo tomar un camino corto pero que a la larga se vuelve difícil y tortuoso. ¿Qué sabemos en realidad de esa horrible circunstancia de impotencia cuando no se tiene un peso en la bolsa con la necesidad encima de atender a la familia, al enfermo? La pregunta vuelve a ser la misma: ¿Cómo diferenciar al bueno del malo? No es una reflexión trivial, ya que la violencia va en aumento alrededor nuestro, y no somos capaces de defendernos como quisiéramos de contaminarnos, de participar en ella (¿cuándo fue la última vez que tuviste un encuentro vial desagradable que terminó con un cerrón, una mentada de madre con el claxon o desde el ronco pecho, ¿ayer? ¿hoy?). Al observar que la violencia aumenta podemos inferir un incremento en los robos, así como de la creatividad de los sujetos que lo practican. Andan por ahí, merodeando, mazo en mano, recientes versiones de “el raffles”. Y no es del desconocimiento público la escasa y muy deficiente capacitación de los guardianes de la ley y el orden, su diminuto criterio y su infantil arrogancia al portar una placa al no tener otra cosa qué presumir. Sobra decir que estos guardianes de la ley no “pescan” un catarro ni aunque salgan en traje de Adán a 5 grados bajo cero y mojarse en el río Escondido (con precaución de meterse en su cauce antes de la colonia Presidentes III, por aquello de las aguas negras que ahí se vierten a nuestro triste ecosistema). Regresando al “raffles”, el del mazo, pues resulta que a este nuevo prófugo de la justicia se le atribuyen algo así como 17 hurtos (y los que faltan). El “modus operandi” de este malandrín es una “cosa nunca vista” para nuestros guardianes; el “batirrín” habla al número de emergencias y denuncia un “ilícito” (léase robo) en la localización “X” y mientras TODAS las unidades de “polichotas” se dirigen al punto denunciado, “raffles del mazo” le da en toditita la madre a un negocio ubicado en el punto “Y”, haciendo ver a nuestros policías surrealistas, como lo que en realidad son. ¡Ah, qué bárbaros! Y eso que es un sujeto (o varios, según la versión de desinformación que te toque escuchar) con un mazo silvestre, no quiero ni imaginarme que nuestros policías hagan enojar a uno de esos que traen bazucas, metralletas y granadas. Pues yo no sé si es sólo uno o si son cuatro, qué se me hace que sólo es uno. Y si llego a equivocarme, señor Muzquiz, le prometo que me tragaré mis palabras una a una y en esta misma columna le pediré una disculpa por burlarme de que un solo sujeto traiga loco a todo el cuerpo policiaco, nada más le pediría que agarre al verdadero culpable y no quiera tapar el mal desempeño de su corporación arrestando al primer briago que se auto-declare “el raffles del mazo” ¿Sale? A la barra de novelas locales se añade una más, llamada “Los cacos andan sueltos”, ya veremos cuál termina primero.

Lenin Perez (alcalde de Acuña) se pesca de cualquier mecate para zarandearse y hacerse publicidad. La semana pasada ya recordamos su “megamarcha” para protestar contra la construcción del “muro de la vergüenza” (la verdad que nombre tan mamón); ahora y en la misma temática este “politicazo” nada populachero, sale valientemente ante los medios y declara de forma “portentosa”: “Debiéramos unirnos para no ir de compras al lado americano, mientras persista la decisión de construir el muro de la vergüenza”. Vamos a ver quién le sigue la corriente. Para empezar me imagino que la ropita que usa este señor la merca en los almacenes locales y que en su guardarropa no hay nada que se haya comprado en Del Río cuando muy cerca. De igual manera me imagino que en su casa sólo se consumen productos nacionales y nunca ha comprado alimentos gringos. Me imagino que el pondrá el ejemplo y será el primero en dejar de consumir cosas del extranjero. Pregunta para el señor Lenin: En lugar de protestar por algo que se hará con recursos y en tierras ajenas a nuestro país; ¿porqué no mejor protesta usted contra el cobro de tenencia y otros impuestos absurdos, sobre todo en esta época de recesión, y que pudiera llevarnos a retrasarnos DÉCADAS en caso de que caiga la economía gringa y nos encuentre a nosotros “estrenando” impuestos estúpidos, súper inoportunos, claramente contrarios hacia enfilarnos a la modernidad fiscal?¿Porqué no mejor hace una marcha para que se enjuicie a muchas “ratas de dos patas”, de esos políticos que gozan de una ofensiva impunidad?

Pero lo entiendo, es mejor negocio hacerle al “súper-barrio” y seguir los pasos de su “virrey” fingiendo ser los defensores del pueblo y los del “gobierno de la gente” que realmente poner el dedo sobre los renglones importantes. Después de todo, ¿a usted en qué jodidos le afecta “el muro”?, por que hasta donde yo se, de mojadito usted no pasa al otro lado, usted usa el puente. Me imagino que “mister buch” ha de andar muy preocupado con la indignación que ha causado en usted la intención de hacer el muro, hasta me imagino una escena en la oficina oval de la casa blanca: le dice “Buch” alarmado a la secretaria Rice (¡arroz!) “Oh Condoleizaaaa, mi mucho “intrankuilo”. Lenin presidente de “Acunas” andar queriendo hacer “marshas” y “cerando” el comercio fronterizo por la bardita que nosotros querer hacer para proteger nuestra gente”, ¿qué hacer, qué hacer yo? ¿Lo acuso de comunista y hacerle un bahía de cochinos en “aroio” de las vacas”?

Antes de cerrar la de esta semana, quiero agradecer a nuestro presidente municipal y a la gente de imagen urbana, que después de muchas peticiones a administraciones pasadas y de un correo electrónico dirigido a Chuy Mario (con copia a atención ciudadana, obras publicas, imagen urbana, los chicharrines, peterete y a mi mujer), por fin limpiaron el terreno al lado de mi casa, de verdad muchas gracias; ya era hora después de 4 años (y un poco más) de que hicieran la limpieza por última vez de ese predio. Ahora que se le cobre en el predial al “desantendido” dueño del mismo, por cierto Conrado, ¿ya sabes quién es el propietario? Te encargo que me pases el dato (al cabo ya sabes dónde vivo). Me interesa adquirir el “baldío” y quitarles la preocupación de tener que agendar en el “plan” de limpieza un predio más.

Jueves, mis amigas y amigos, jueves bendito que llegas puntual cada semana, tan esperado como las aguas de mayo o los días de “raya”; aquí estas de nuevo para darme la excusa innecesaria para salir con mis amigos, “zamparnos” unos “volkas” y reírnos con las ocurrencias del estimado Zamarripa. Por cierto, tienen falta “el hobbit”, “la osa”, Mario y “Memo”. ¿Pues dónde se meten criaturas?

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

PD. Loncho: la gente exige tu presencia; Saúl, ya deja de hacerte el interesante y sigue apersonándote. Exalumnos de la gloriosa “Técnica 5, hay “guasanga” el dia 16 del mes que viene, el relajo va a ser en el salón de la SUTERM y solo hay que caerse con 200 devaluados por cabeza (incluye cena)….por ahí nos vemos……

jueves, enero 24, 2008

la de los jueves 24 enero 2008

Quiero empezar esta la de los jueves haciéndoles una lista de propuestas a los encargados de regular el transporte público en este municipio:

1. Que se someta a un examen y prueba de manejo (de “a de veras”) a todos los choferes de transporte público y muy en especial a los choferes de transporte escolar.

2. Que las unidades utilizadas para estos fines sean sometidas a una rigurosa verificación ecológica y mecánica (en serio que los verifiquen; que no se venda el engomado así no’más, y que por favor se pongan serios y responsables las autoridades en este punto porque ya no hay marcha atrás con este asunto de la ecología desgastada que estamos legando a nuestros hijos… a veces pienso que hasta no “valeimos madere”… pero luego “miacuerdo” de que todos tenemos una jefecita, hasta el Chapo Guzmán tiene una, hasta el infumable del secretario de Comunicación del PRD Fernández Noroña tiene la suya… por eso pido una disculpa por el exabrupto).

3. Que las áreas definidas para levantar y bajar pasaje sean respetadas en el caso de los camiones urbanos; y en el caso de los taxis, que éstos eviten entorpecer la circulación al realizar sus operaciones de carga y descarga del respetable.

4. En caso de no cumplir con el punto anterior y con el reglamento de transito vigente, que las multas sean mas severas y la reincidencia se castigue con la suspensión temporal de circulación del vehículo, claro, hasta que surja el sistema ese muy gringo de los puntos en las licencias, como el que intentan echar a volar en el Distrito Federal.

Se me ocurren muchas propuestas más, pero caigo en cuenta que para que esto suceda necesitamos verdaderos agentes de tránsito y no los sinvergüenzas y títeres corruptos con los que contamos, ni modo amigos agentes de tránsito, hay que decirlo, y claro que no son los únicos ni los peores, pero hoy les tocó su zurra… Se necesita de verdaderas autoridades de transporte público y no de funcionarios que sólo ocupan un lugar para cobrar un sueldo (ya parezco disco rayado, pero ni modo de decir que eso ha mejorado, ¿o ustedes qué piensan?). En fin, creo que mis propuestas son para un país donde hay gente educada y con una “pizquilla” de consideración por los demás. Así que dejando a un lado la utopía (bella, hermosa, virginal Utopía, qué lejos andas, como a 15 cuadras del desfile…) seguiremos aguantando a los neandertales que torpemente y a diario pilotean lo que con cierta ingenuidad llamamos transporte público (bajo la mirada “entolerante” de las autoridades).

Se está escribiendo una “novela sabrosona” en nuestro Piedras Negras y se llama “¿Quién Contamina el Río Escondido?” La historia comienza así: vecinos de la colonia Presidentes III denuncian que desde mediados del 2007 va y abre una “especie de cisterna” para verter aguas residuales (“cacayaca wáter”) al cauce del río Escondido, con lo cual su colonia se perfuma de las otras fragancias europeas… ya ven que los franceses y holandeses no tienen buena fama en cuanto a su costumbre de asearse a diario. A escena entra el heroico Conrado Hurtado, apersonándose en el lugar sólo para decir que pues que eso a él no le compete, fíjese usté, con la pena (¿Güat?, digo, recordemos que el “pelao” es el encargado de imagen urbana y ecología… common…), pero como es muy “sácale punta” se comprometió a buscar “una alternativa”. Claro que si hay una alternativa definitiva: ¡Dejen de vaciar porquería al río! El señor Hurtado (de apelativo, aunque algunos hasta sospechan que es alusivo a que le robaron su personalidad jurídica y “quesque” por eso a él no le compete), les aventó el rollo de que este problema ya se le había expuesto al Licenciado Jesús Mario Flores, a Montenegro (el que calienta la silla de Obras Públicas) y al señor de la barbita, si “aquélombre”, el de SIMAS (otro que cobra sueldo no más por hacer bulto en la “ofis”), mismo que le sacó la vuelta al “bache” alegando ¡Ay nanita, yo no sé nada, eso lo hizo una empresa privada; no’maaaaaaaas! Luego entra en escena la distinguida regidora comisionada de Ecología diciendo que son SIMAS e Imagen Urbana los que deben de tener un plan… dejó ver que primero le gustaría saber qué opinaba el “Chif” (o sea Chuy Mario) para luego ya tener un tipo de solución. ¡Qué poema de mujer!, y entonces ¿Cuál es su labor en el municipio? Como ven, la pelotita se eleva en el aire y en lugar de que alguien la agarre todos huyen para que no les caiga, ¡Qué poca!

Pero ahí no queda la cosa, en una maniobra “quesque” hábil, el “Señor de las Aguas y Drenajes”, dijo categóricamente que yo te aseguro que yo no fui, son puros cuentos de por ahí; que los que abren el “chorro de las aguas negras” son Vándalos Malos con “M” grandota, que ahí se refugian y abren la compuerta por “maldad o travesura”, y agrego yo, “quizás por el placer fetichista que les procuran los olores fuertes y penetrantes”. ¡Por favor! es estúpido pensar que les guste refugiarse donde huele a mierda, pero bueno, daremos el beneficio de la duda para quien lo dude.

Se habló de estudios y de análisis y de mil cosas (que espero sucedan) y el caso es que pronto sabremos el desenlace de este bonito cuento Mexicano, esa novela rosada, si es que algo llega a saberse, pues ya saben que a estos personajes luego con el tiempo desarrollan artes de sortilegios y misterios. ¿Se saldrá Gurrola (el barboncito) con la suya? ¿Por fin alguien agarrará “la pelotita”? ¿Seguirán los seductores olores en la colonia Presidentes III? No se pierda usted el próximo capítulo de nuestra novela, “¿Quién contamina el “jiden riber”?”. Ya por último, sólo quiero agregar que si en esa colonia vivieran Hurtado, Gurrola u otro funcionario, les aseguro que ni los vándalos y mucho menos SIMAS harían sus “travesuras”. ¿Apuestan?

Pasando a otras lides, vuelve a ponerse de moda el tema del infame muro entre nuestro hermoso y muy castigado país y nuestro vecinos, los arrogantes “güeritos del norte” (que necesitamos tanto y a la vez aborrecemos, odio y amor, el bien y el mal, el yin y el yan). Pero antes de empezar, sean tan amables de permitirme paladear un trago de exquisito Merlot (¡ahhhhhhhhh!). Vamos a relajarnos y a viajar en el tren de los recuerdos ¿Les parece?

Recuerdo que cuando se inició este desmadrito, todos los políticos y quienes tienen intención de figurar, agarraron la tribuna y empezaron a declarar a “diestra y siniestra”, a los de enfrente y a los de atrás, a los de arriba y a los de abajo.......y al público presente. Bueno hasta un alcalde de apellido ruso hizo una marcha como protesta para evitar la construcción del muro en cuestión, ¡Lenin, no “manches”, al final tuve razón, a los gringos tú y tu marcha les valió!; han de haber dicho “Lenin = comunista = nos vale “mesican mamasito”.

Bueno el caso es que los vecinos del norte ya llegan a nuestra frontera con su “bardita” y las opiniones se calientan, y surgen de nuevo las declaraciones y salta otra vez la indignación. El “mayor” (mister Chad Foster) de la cuidad de Eagle Pass ya tiene broncas porque por una de sus propiedades quieren meter parte de la “barda” y el dice “que nones tuvo la changa”. En pocas palabras, ya le cayó el “chaneque”. Mi buen amigo Héctor Menchaca (CANACO) ya declaró que ellos solitos se están partiendo la “momma” por “gachos y orejones”. El que me bolea los zapatos en la plaza ya me dijo que “chinches gringos vayan a la “piiiiiiiiiiiii” y un “mojadito” de la “Casa del Buen Pastor” me confió “Ni tan altas las trancas y ni tan alto el brinquito” (¿?) (Es que el significado del dicho, es muy amplio, así que ahí síganle pensando). El caso es que los altivos y arrogantes chavos del norte siguen empecinados en su “muro” y nosotros empecinados a contrabandear paisanos y hermanos centroamericanos para labores que ni los negros quieren hacer (¡Ya me “aFoxé”! Nota: cambien la hermosa palabra “negro”, por “estadounidense de color”, “de descendencia africana”, o bien “afro-americana”, o “afro-anglosajona”, o “afro-francesa”, o “mulato”, o “salta-pa’tras”, o “cambujo”, o… si le sigo no acabo. A ellos se les olvida que los latinos, al igual que muchas otras razas (con abolengo e historia) han contribuido con sangre, sudor y lágrimas para “proteger” “de land of de fri, an de jom of de breib” (claro a cambio de la soñada ciudadanía), y a nosotros se nos olvida que si los vecinos retiran sus inversiones se nos viene una crisis, que ni Brozo con su humor sarcástico alegraría.

Bellas lectoras y gentiles lectores, en todas las fronteras de esta aldea global existen muros, unos son físicos, otros virtuales o imaginarios, y otros son poderosos paradigmas. Pero la realidad es que desde que el hombre existe, hay muros (que no Murillos, ese sólo hay uno, vive en “Piedras” y dicen que hace unos pollitos “violados” de “less mother”) y desde ese entonces esos muros caen y surgen otros nuevos. Seamos realistas, un muro no va a frenar la llegada de inmigrantes ilegales a los “yunaited”, y mucho menos impedirá o molestará a nuestras mujeres que cruzan el puente para aprovechar el “tax-fri wiquen”, el “afster sanguivin dey wiquen” y los muchos otros días de rebajas gabachas alteradoras de las almas sensibles que vivimos de’ste lado. El muro tampoco frenará el tráfico de drogas por la sencilla razón de que estas pasan por el puente gracias a funcionarios corruptos (igualito que en nuestro México, nada más que allá les pagan un poquito más). Pero a pesar de lo incongruentes que demuestran ser los gringos con su barda, debemos de reconocer que están en todo su derecho de hacer en y con su país lo que se les pegue la gana (y es muy su pixel el que anden queriendo utilizar terrenos de particulares con ese fin). Si quieren construir un muro, que lo hagan; pero para no dejar pasar la oportunidad de poner el dedo en llaga, les hago un llamado desde aquí para que recuerden cómo jodieron con derrumbar el muro de Berlín. Cómo decía el cubano Silvio Rodríguez, qué fácil es protestar a mil kilómetros de distancia y cerca del refrigerador. Hace tiempo hacía yo una analogía, de esas a muy pequeña escala, donde comparaba el hecho de que un vecino levantara una barda para proteger su propiedad, y que los vecinos no podrían impedir que se construya la bendita barda ya que a ellos no les costará un centavo y además no toca ni centímetro de su propiedad. Es descortés, incivil, rudo, grosero y medio salvaje taparle el panorama a los vecinos sin siquiera pedirles su opinión, pero es válido. De nuevo: sí, los gringos son incongruentes, altivos, manipuladores, arrogantes, guerreros, pero están en todo su derecho de hacer las bardas que se les pegue la gana en su territorio.

Bueno pues es jueves y como ando en “extrangia” espero llegar a tiempo para encontrarme con mis hermanos en alcohol. Si no llego espero me sepan disculpar y los veré hasta la próxima semana. Pórtense bien y cuídense mucho.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, enero 17, 2008

la de los jueves 17 enero 2008

Empecemos al más puro estilo del canal 5... Imagine usted la pantalla con fondo azul marino y en primer plano la foto de un personaje pelirrojo, digamos que por su rostro sería seguro ganador del papel de “Archi” en obra o película si así se lo propusiera, pero por su mirada profunda y pícara adivinas que algo más que una simple audición puede ganar el joven. Ahora, con la voz típica del anunciador del canal 5, el especialista en personas perdidas, usted escucha: “La de los jueves al servicio de la comunidad: Se solicita muy atentamente al público en general su ayuda para localizar al Ingeniero Jesús de la Fuente Mares, perdido desde hace algún tiempo, y si lo ven, díganle que se reporte los viernes, día en que le toca pagar la comida. Atentamente: la raza de Tamaulipas”. ¿Qué paso Ingeniero? Ya la gente quiere cortar una flor de tu jardín.

Dicho lo anterior, a petición muy especial de un par de individuos urgidos de patrocinio alimenticio los días viernes, pasemos a lo que sigue, claro, dejando a un lado la idea del monitor cuasi radioactivo y la foto generosa de tan querido personaje.

No bien había empezado el año y nuestro ilustre diputado local y “líder” de la CTM, don Locadio H., ya ocupaba espacios en los diarios hablando del aumento salarial para este 2008, de lo insuficiente que “la raya” resulta en estos días y también habló de varias otras cosas que ya parecía manda dicha aparición. La verdad me dio flojera ponerle atención, pero mi inconsciente captó cosas que no puedo dejar de reflexionar.

Es cierto que el salario mínimo (destinado básicamente para el esfuerzo mínimo, a veces físico, a veces intelectual) está castigadón, como en todos lados, pero no nos demos golpes de pecho tan fuertes que lastime nuestro delicado cuerpo, en realidad vamos despacio pero hacia una recuperación, a pesar de los pesares y de Oaxaca, con cifras en la mano: el estimado más reciente, y siempre sujeto a verificación, indica que el promedio de los mexicanos recuperamos un punto porcentual en nuestros ingresos frente a la inflación durante 2007. Algo es algo dijo un calvo cuando un pelo le salió. También es cierto que todo ser humano quiere ganar más, pero el “quíbole” del asunto estriba en lo que estamos haciendo para ganar un poco más con miras a que nuestro nivel de vida mejore. Nosotros somos lo que hacemos, no lo que pensamos o decimos. Así, en este mundo totalmente orientado por el valor, si no agregas valor a la sociedad, ésta te regresa muy poco… si de por sí. Si hablas o piensas muy bonito más vale que te emplees en la política, porque es en el único lugar donde vale más lo que piensas y dices que lo que haces (incluidos los sindicatos). Por desgracia y como ya lo he dicho muchas veces, los sindicatos en México se la pasan pidiendo aumentos, y si estos no se les conceden, arman sus desmadritos que muchas de las veces dañan más de lo que benefician, ojo, a los mismísimos representados, pues las empresas terminan cerrando. Imposible que me digan que no lo han visto pues sucede en todo el mundo. Si bien es cierto que se debe impedir patrones con espuelas jineteando a sus empleados, la verdad es que el barco que se llena de oportunistas e irresponsables irremediablemente termina por hundirse.

Los maestros arman sus clásicos “despapayes” por las “imjuztiziaz” salariales que sufren, pero se hacen tarugos cuando se les habla del rezago que nuestro país tiene en el rubro educativo, o de la asignación de los presupuestos en base a modernos sistemas de medición del desempeño; los sindicatos de trabajadores hablan de lo pequeño de los aumentos salariales, pero ninguno se compromete a elevar la asistencia, la productividad o la calidad de los productos y/o servicios que a todos les dan de comer; ninguno se compromete a disminuir el desperdicio. Desde niño me enseñaron que eso se llama “querer mamar y dar topes”, y que eso no es bueno porque la vaca termina por mandar al becerro a ver si ya puso la marrana.

Leocadio, haciendo gala de sus habilidades, actitudes y valores “populeros”, habla en defensa de sus “hermanos” trabajadores. Qué bien. Que también nos comente dónde vive (¡a toda madre, si vieran!), qué come (tres veces al día gracias a Dios y a la virgencita), y cuál es el tamaño actual de los dineros que sostienen sus gastos familiares para compararlo con sus ahorros y bienes de cuando empezaba de representante de los trabajadores. Ni modo, quién le manda ser personaje público, ahora el público reclama información de quien mantienen. Jamás nos hemos enterado que se comprometa a promover beneficios para las empresas a quienes exige, a cambio de un aumento salarial bien ganado. Quizá como estrategia le pueda funcionar hacerse “el duro”, antes de que la Corona empiece a funcionar, para intentar tapar el bastante factible “embarradero” de manos que la empresa le dará con tal de que no haga ruido y se conserve la paz laboral (vivimos en México, ¿qué esperaban?); y que si la empresa le falla, ya verán como el susodicho la hace de “jamón” pero rapidito. Antes de que más empresas se establezcan en la ciudad, valdría la pena ver dónde vive el aludido, y los tamaños de los bienes del referido, qué vehículos le transportan y en qué se divierte nuestro ilustre personaje. Y desde este momento lo aclaro, esto no es un acto de invasión de privacidad, es el simple y llano derecho de un ciudadano para establecer un comparativo del antes y el después de una persona que recibe, usa y distribuye el dinero de los demás (quizás cuando se entere de que está en la mira del escrutinio de don pueblo, y concediendo que el interfecto posea la capacidad de detectar a tiempo lo que le conviene, habrá que esperar y observar).

Mucho he criticado a Fernando Purón por su muy pobre desempeño como funcionario público, porque la verdad sea dicha, el señor para esas lides no’más no; sin embargo el día de hoy quiero felicitarlo, ¡Gracias Fernando, por la bien puesta librería en la Plaza de las Culturas! Era hora de que alguien se aventara a hacer una inversión de esa índole, que tanta falta nos hace en Piedras Negras y en nuestro México: invertir en cultura, apostar por el saber, jugársela por la formación del cardumen, ¡esos son hombres y no los que dicen y piensan bonito! Les recomiendo se den una vuelta y compren libros, tiene poquito de todo (como en botica) y lo que no tienen se los consiguen. El personal es atento (ar wii in Mexico?) y si no logra localizar lo que andan buscando, nada más basta preguntar en caja y rápidamente les dicen dónde localizar el título que buscan (quien no quiera “batallar” díganle al personal que les traiga el libro y listo… ¿así de rápido o le pedimos a Ramírez Acuña que nos platique de su paso por el gabinete de Felipe Calderón?). Felicidades Sr. Purón, de nuevo gracias por este regalo para la ciudad (yo ya merqué tres libros… por favor lean, no hay excusa, está la nueva librería, está el periódico, están las revistas, está el internet… lean por favor, México lo necesita, el precioso hábito de la lectura se está perdiendo).

Hablando de otras cosas, cada día me convenzo más de que quien ideó la lógica de la circulación en el puente vial de 16 de Septiembre y Román “Sempeda” tuvo forzosamente que andar bajo los influjos de alguna substancia “incontrolable”; cada día es más notoria la casi nula circulación por arriba y los congestionamientos sobre 16 de septiembre (sólo espero que no haya sido “el cuate”, porque el angelito no aguanta ni la más suave de mis críticas); y repito, para acabarla de amolar esa callecita sobre el bordo (sí, la misma que se usó de “desviación” durante la construcción) sólo viene a agravar la situación. Señor de “Ingeniería Vial”, disculpe por levantar la cabeza y mirarlo a los ojos para comentarle: yo la verdad sólo veo dos alternativas de solución (parcial) a esa calle, o se cierra, o se le hace una entrada de manera que la circulación forzosamente sea hacia el bordo de la defensa evitando así la entrada a 16 de septiembre, ¿Como la vez mi estimado Hernández, se evitaría así que los vehículos atravesados entorpezcan la circulación en 16 de septiembre? ¿O sólo le ponemos un señalamiento de “alto” y asunto arreglado? Sí te enteraste que el sábado antepasado hubo un percance en la mentada calle ¿verdad? (y tal vez desde entonces algunos sustos más).

Señores, hay que pagar tenencias (infame y retrógrado impuesto) así que por agachones y tibios, vayamos preparando el dinerito para depositarlo en la cuenta de “sepa” quién; observen bien el desglose, hagan unas hermosas y rubicundas rabietas, y después… a tragarse la indignación. Sigan agachando la cabeza y “cáiganse” con el “billullo”. Por lo visto, mi buen Doctor y diputado García Reyes, eso de que “algo pasará”, pues no pasó y seguimos con lo mismo. De todas maneras muchas gracias por haberle dado rápida (pero vana) contestación a aquella carta de hace ya varias lunas. Pero sabe Doctor, déjeme “psicologear” al mexicano promedio y le comento: la culpa no es de ustedes, es nuestra; hemos sido nosotros los que por apatía y desinterés permitimos que nuestros “representantes” hagan de nuestro país en general, y de las arcas nacionales en particular, lo que se les pega la gana. Rodolfo Usigli retrató con perfección la política mexicana, y su cruda visión de hace 62 años sigue tan vigente como entonces (“El Gesticulador” ¿Les suena?).

Otra semana, otro jueves. ¡Ah, que caray! Bueno, pues es día de agarrar “calle”, ver a los amigos, tomar unos tragos de esa bebida semejante al fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal (con moderación no hay tanto “cuete”), comentar el “puntacho” y jugar la partida. Ustedes salgan y diviértanse (como suelen hacerlo, pillines); quien me quiera encontrar ya sabe donde estoy, a sus órdenes en cuerpo y escrúpulo. Nada más por favor búsquenme a eso de las siete y media, después de esa hora ya ando por instrumentos.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, enero 10, 2008

la de los jueves 10 enero 2008

Estimados lectores de la de los jueves: les deseo un año pleno, feliz, inmune a lo que se ve venir, pues la verdad nada fácil la tenemos como país ante el concierto incierto de las naciones, ante las muchas demandas de competitividad que nos hace el mercado global y, lo más difícil, inmunes a las ocurrencias sin piedad de nuestros legisladores y tomadores de decisiones a nivel país. Que Dios nos agarre confesados. Ya pasaron las fiestas de diciembre y tuvimos la alegría de reunirnos con la familia, costumbre hermosa muy nuestra que nos permite recargar las desgastadas pilas de la voluntad y la enjundia para despachar el día a día, pero también tuvimos la desgracia de enterarnos de accidentes, incendios, y uno que otro muertito; en fin, todo lo que esta temporada decembrina acostumbra arrastrar también desgraciadamente: el frío manto de la muerte y la tristeza. Demasiada euforia; demasiado alcohol. Pero volviendo a las cosas positivas, llegaron a mis cansados oídos noticias en las que me he enterado que, en su gran mayoría, el cardumen la pasó bien, en compañía de quien se pudo, y eso es bueno. ¡Feliz año a todas y todos, desde los que pidieron los beneficios futuros a través de la fiel oración al gran creador, hasta los que usaron calzones de colores e hicieron otras chungas psicodélicas que por si sí o por si no! Empecemos con ánimo de poner el dedo en la llaga, para que no se vayan a creer los “intocables” que el nuevo año ha doblegado mi espíritu jodedor.

Llama mi atención que por burradas (como siempre) volvemos a caer en lo correctivo, en lugar de ser previsores, y miren ustedes por que lo digo. Tal vez recuerden allá por principios de agosto del año pasado, se anunció que se había adquirido maquinaria para la limpieza de terrenos baldíos, y el “super wow” titular de Imagen Urbana, habló de que se empezaría la limpieza y que esta se cargaría en el predial del 2008 y no se que otras tantas palabras huecas. El hecho fue que de limpieza hasta la fecha se ve poco (insisto, sólo están limpios los terrenos que quedan “a la vista”, pero lo demás que es la mayoría, ya lo saben: sigue silvestre) y, claro, el buen Conrado sigue cobrando su sueldo por hacer poco o nada. Lógicamente al no haberse limpiado los terrenos (como se dijo) pues hubo unos cuantos incendios donde hay “maleza silvestre”, cuestión que se agravó con la tronadera de los (literalmente) infumables “cuetes”. Digo, si pensaste y dijiste que eso podía suceder, mi estimado Conrado, pues la verdad no lo recuerdo, pero dejo el beneficio de la duda: quizás usted previó que la silvestre maleza ardería en el caso furtivo de que el azar hiciera de las suyas y un poquito de lumbre, cosa que los cuetes traen remolcando por “detroit”, caería en uno de los múltiples puntos sin atender con la dichosa maquinaria. Es chamba de usted pensar lo que para los demás no es materia de pensamiento; prevenir, que es una de las claves de una buena planeación, le toca a usted ¿Verdad Conrado? Muy bien. Pues lo que tenía que pasar pasó, cumpliéndose una de las leyes de Murphy (si algo puede salir mal entonces sucederá) y esto motivó que los bomberos (“lumbreros” pa’ la raza de E. Pass) anduvieran como comúnmente se dice, “del tingo al tango”, poniendo en peligro sus vidas, y no tanto por el fuego amigo, más bien por las pésimas condiciones en las que se encuentran las unidades que por desgracia les toca utilizar. De hecho me parece que sufrieron varios desperfectos, para el agrado del Sr. Murphy, ¿O me equivoco, Señor Libson?

Conrado dirá que la culpa es de quien enciende fuegos a lo “güey” y de quien permite encender cuetes a niños sin la debida supervisión; Murillo meterá la cabeza en un hoyo (como es su costumbre) y quizá después diga que la gente no hace caso a los llamados de las autoridades, que la verdad –por favor: off the record– es que la gente es muy ignorante y que de seguro ni saben que está semi-prohibido que se use la pólvora de esa manera. El caso es que, como siempre, estamos a la buena de Dios. Es decir, que si por azares del destino no nos pasó algo desagradable en nuestras casas estas fiestas pasadas, ha sido porque la Virgen miraba para este lado, o porque Dios no lo permitió, o porque algún ángel caritativo tuvo a bien interceder por nosotros. Otros dirán que porque Murphy no siempre tiene razón, el caso es que si no se incendió nuestra propiedad o parte de ella fue por casualidad y no por causalidad, gracias a Dios. Por lo tanto, una sonora trompetilla y un violín pintado para Conrado y de pasada para Murillo (por su apatía de concurso) y un aplauso para el heroico cuerpo de bomberos que, aún trabajando con las uñas, se las arregla para hacer lo imposible y viene a corregir lo que pudo haberse prevenido.

A otra cosa mariposa. Se nos casó el “gober bailarin” (“latin gober”, “etc’s”) y dicen que dijeron que andaban diciendo que la ocupación hotelera fue del 100% (jajajaja eso dijeron). Ante tal arrebato de optimismo, me gustaría que los medios de comunicación hubieran entrevistado a la gente que tenía reservaciones en los hoteles “nice” de la ciudad, a ver cuántos de ellos se vieron de repente buscando hotel “porque ya todo estaba reservado” (¿?). Y esto se los comento con info de primera mano pues uno de los afectados me comentó que lo “desalojaron” el día 20 de diciembre de cierto hotel express con la excusa de que a su cuarto le faltaba remodelación, ¡Ah, qué canija coincidencia!

En nuestro “airopuerto” jamás habían aterrizado tanta cantidad de aves de acero, por lo que también se rompió otro de esos records que a todos convienen, digo. Bueno, el caso fue que el rancho vivió momentos de “gloria” por tan sencilla y humilde boda. Esperemos que se le de promoción al municipio como lugar de ensueño para futuros eventos sociales de políticos “pesados” con tal de que esto se repita más seguido ¿No lo crees, amable lectora y lector? ¡Hombre, pongamos en renta las ruinas de San Bernardo para estos trajines! Y el puente internacional puede rentarse para colocar gradas si los acaudalados que llegan a Piedras tienen a bien traerse unas lanchitas y motos acuáticas para distracción de la “juventú”.

Y el colmo de los colmos: los diputados se repartieron la nada despreciable cantidad de 53 millones de pesos, mismos que “sobraron” del presupuesto 2007, y el caso no es nuevo pues si recuerdan en el 2006 sucedió lo mismo y el monto fue de 146 millones. Yo aventuro un motivo por el cual ha sobrado dinero del presupuesto de un país al que 90% o más de su población no le ha sobrado más que deudas y preocupaciones económicas: el sobreprecio del petróleo, es decir, su precio promedio real con respecto al presupuestado. Creo esto porque ninguno de los otros rubros de ingreso parece haber tenido superávit. Entonces, si gracias a lo que ingresamos extra de petróleo nos ha sobrado dinero en el ejercicio, ¿por qué sólo los “representantes del pueblo” se van a repartir ese dinero? Les comento que en otros países petroleros les hacen llegar UN CHEQUE PERSONALIZADO a cada familia que integra dicho país con lo que le corresponde, a cada uno, por ese concepto. Si emitir cheques es demasiado costoso para un remanente tan pequeño, entonces que lo apliquen en dispositivos activados con la credencial de elector para un uso racional de los dineros (el que le de la gana a cada quien), y no que se lo enjareten sólo los hermanos diputados, que dan asco con su inmensa avaricia y mezquino talante. Estos, más que trompetilla, merecen mínimo una mentada de madre. ¿Hasta cuándo carajos vamos a levantar la cara y decir BASTA?

Doctor García Reyes, usted me queda cerca y además sé que me lee, ¿Sería usted tan amable de responderme? A mí, un simple e insignificante ciudadano, de esos que lo llevó a nuestra casa máxima de la democracia, misma que han convertido en la cueva de Alí Babá. ¿Porqué Doctor? ¿Por qué hacen eso repetidamente? ¿Acaso les hace tanta falta el dinero? ¿Y la raza de sol, cuándo?

Ya estuvo, es el segundo jueves de año y hay que ir a saludar a mis hermanos en alcohol, pásenla bien, cumplan sus propósitos y que todo lo que le hayan pedido a Dios se les cumpla y se les otorgue por triplicado. Ya me voy a libar.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

PD. De la Fuente, la raza de la comida, reclama tu presencia los viernes!!!!!!