jueves, junio 28, 2007

la de los jueves 28 junio 2007

Tener esperanza es algo inherente al ser humano. Forma parte de nosotros desde el principio de los tiempos, o por lo menos de aquellos tiempos en los que fuimos capaces de sentir esperanza, porque de ahí en adelante no la soltamos ni para dormir. Les comparto un escrito por autor desconocido que dice: “La esperanza no es fingir que no existen los problemas. Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán y las dificultades se superarán. Es tener Fe en el Espíritu Santo que mora en nuestro interior, que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.”. Difícil es creer en esta era ultra-materialista que la Fe nos puede dar esperanza eterna, y sin embargo así es. Si realmente crees en un Dios o equivalente (de corazón, de a de veras, con certeza), si en verdad vives tu Fe, no importa cuan difíciles sean los tiempos y las situaciones, tu corazón estará lleno de alegría y de luz… ¡En serio! Mis lectoras y lectores, donde hay Fe hay luz, y donde hay luz siempre hay esperanza.

Ahora bien, si tú eres de aquellos que tienen su Fe escondida bajo un caparazón de pesimismo; oculta en el rincón oscuro del corazón donde se acumulan toda clase de sinsabores y fracasos; o tal vez eres de los que su Fe ha sido mermada por el temor a ser considerado “blando” en un mundo de “fuertes”, creo que sufres (porque se sufre) innecesariamente. En mi opinión (después de haber vivido así, con una Fe condicionada) te digo con la esperanza de que me escuches: libera tu Fe. No es necesario que te conviertas en predicador o disertador del estado del espíritu del hombre y la mujer, basta con que tengas en el alma la semilla de la convicción de que al hacer el bien, y como dicen, sin mirar a quién, un ánimo de optimismo pudiera llegar a ser el detonador de una vida nueva que te catapulte hacia una condición mejor, que te permita trascender y ser conciente de ello. Creo que de eso se trata. Así, tus esperanzas estarán orientadas a mantenerte de pie, pues en tu lógica siempre habrá algo que rescatar de todo lo vivido. En el caso contrario, la cosa se torna gris, pues el círculo vicioso del pesimismo terminará encerrándote en tu concha protectora y puedes terminar viendo el desfile pasar sentado en la banqueta, sin participar de la satisfacción reservada a los poseedores de la Fe.

Creyente o no, la esperanza depende de lo que hagamos para que las cosas se den o sucedan (ni Dios ni el “destino” te lo van a poner todo “bien papita”). En pocas palabras, debemos hacer y actuar con la “esperanza de” y no estar postrados “esperanzados a”.

Entrando al terreno de lo cotidiano y tomando en cuenta lo anteriormente escrito, yo tenía la esperanza de que la tenencia se derogara este sexenio (bueno, aún la tengo), pero por lo escuchado y leído, este maldito impuesto se deroga (si acaso) allá por el año 2014, dándole tiempo a los estados y municipios para ver qué inventan para seguir ingresando lo que hasta ahora proporciona el anticonstitucional impuesto. Por lo pronto yo sigo en busca de un abogado altruista (me río de mi, pues abogados así es posible que no existan), que me ayude a tramitar un amparo para evitarme pagar ese impuesto el próximo año. Claro que mejor sería encontrar un valiente de ese gremio que nos tramitara un amparo a cientos, eso sí sentaría un precedente de lo hartos que estamos y de la urgencia para que esto suceda. Un grito desesperado surge de la nada: YA DEJEN DE COBRARNOS IMPUESTOS QUE NO ESTÉN BASADOS EN NUESTRO INGRESO.

Siguiendo en la misma tonalidad, conservo la esperanza de que si sigo insistiendo en este espacio para que Chuy Mario (padre) haga una limpia en su “gabinete”, tarde que temprano algo tiene que suceder. Y no, yo no soy partidario de marchas, manifestaciones y babosadas como esas. Creo con firmeza en el valor de la opinión, en la libertad de expresión pues, y con buena suerte los que están enfrente también crean en lo mismo para llegar a consensos, y que las opiniones pacíficas de muchos puedan más que la testarudez (a veces ofensiva) de unos pocos. Ahondando en este asunto, aprovecho para comentarles sobre lo que uno de mis amables lectores me ha escrito, preguntándome si me gustaría tener un puesto en la Presidencia Municipal. Bueno, quisiera contestarle públicamente que no. Debe ser muy “cachetón” pasarse la mayor parte del tiempo “flotando a la deriva”, yendo hacia donde los vientos de la jerarquía política nos quieran llevar, sin hacer mucho ruido para no caer de la gracia de los que quitan y dan, y cobrar un salario, tal y como lo hacen la mayoría de los que dicen “trabajar” para el municipio (no apruebo que se afirme la existencia de “aviadores” en la Presidencia Municipal de Piedras Negras, hasta que se demuestre lo contrario), y en esta lista negra están incluidos (destacándose en los primeros lugares) quien encabeza Imagen Urbana, Seguridad Pública (dentro de la cual esta Protección Civil), Obras Públicas, Atención Ciudadana, además sobresalen en la lista todos los regidores, y por último y con mención honorífica, un muchachito “inflado” (y trepador) que “administra” la Plaza de las Culturas. La verdad es que no podría navegar en ese mar de aguas tibias, dado mi gusto por nadar en aguas heladas cuando trabajo, y de relajarme en aguas calientes cuando descanso.

Sería muy positivo que un día el inútil diputado local y “líder” de la infame CTM nigropetense, Leocadio Hernández, recibiera inspiración Divina y realmente se pusiera a trabajar por quienes lo eligieron (yo no) y por quienes dice representar. Guardo la esperanza (limpia y pura) de que algún día los sindicatos en México negocien con la lógica de la consecución de resultados y no sólo con la lógica de “conquistas sindicales”, que casi siempre consisten estas últimas en más pago y menos responsabilidades. Este cáncer que corroe la cultura laboral mexicana nos aleja de la deseada meta de crear más y mejores empleos, y alienta en aquellos que si quieren trabajar la búsqueda de mejores oportunidades en otros países. Triste. Vergonzoso. Pero real.

Sería estupendo que nuestros jóvenes dejaran a un lado los modelitos creados por los pulpos publicitarios, con las consecuentes aspiraciones del dinero “fácil”, creadas por nuevos “héroes” de la cultura popular como los “narcos” que luchan contra la “polecía” y le dan dinero a los pobres; o los “licenciados” influyentes que pisotean la ley para lograr turbios intereses; o los “rateros”, “chulos” y otras rarezas de la bien poblada feligresía de antihéroes, y que se dedicaran a buscar su futuro en los valores de la Fe, la familia y la comunidad donde conviven; tengo la esperanza de que los jóvenes del colegio Cumbres-Alpes (que más yo quisiera que fuera toda la juventud de Piedras Negras) tome como ejemplo a José Federico Arredondo, que dejando a un lado modas y modismos, viaja al estado “gringo” de Michigan y a su corta edad logra resultados de excelencia. Estos son los verdaderos héroes que se deben imitar, de tomar como ejemplo.

Y al último, seguro por intrascendente, aún tengo la esperanza que algún día el “Tri” pueda ganar dignamente algún título en el fútbol internacional, tomando así en cuenta la “hinchada” nacional, que daría hasta el alma por ver en su equipo a jugadores profesionales y no tanto “vedette” sobrepagado.

Y hablando de tomar, hoy es jueves, dejo a un lado el teclado y la cordura, para sumergirme en los sueños, la fantasía, utilizando la anestesia popular por excelencia y así llegar a la locura y el desatino. Esta costumbre nómada mía, creada (que no buscada) tras el temporal cierre de mi abrevadero favorito (en circunstancias inexplicables), me lleva a demandar sitios donde “cazar leones” y mitigar mi sed. Si los veo por ahí me dará mucho gusto saludarlos. Y si esto no sucede, pues desde aquí reciban el más caluroso saludo de este intento de escritor. Cuídense mucho por favor.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, junio 21, 2007

la de los jueves 21 junio 2007

Aún no escribo la carta para el Doctor García Reyes (que si me lee en esta “la de los jueves”, déjeme decirle en adelanto que lo defienden mucho). A diferencia de lo que -me imagino- a él debe estarle sucediendo, yo si tengo que moverle para ver de dónde sale “el chivo” (bueno, es lo que me sucede en este momento, pero bien es sabido que todo es relativo y que la rueda de la fortuna de la vida nos tiene deparadas subidas y bajadas, y así, en verso, más me ocupo que preocupo en estos tiempos). Pero sucede que algo llama mi atención en esta época de tanto trabajo, y es que mientras por un lado este iluso, idealista, soñador y hasta tarugo ciudadano-cero intenta alzar la voz para que desaparezca la infame “tenencia”, los zánganos de la Cámara de diputados (ojo, no todos, pues también mi imaginación me da para concluir que el Doctor no es de esa estirpe) se aumentan el sueldo. ¡Pobrecitos, es que ganan una bicoca! Digo, no es posible vivir con $148,446.00 pesos al mes. Y es que si le restas la mensualidad del carro europeo (o nacional de lujo, de él y el de su mujer, el de “los niños” que ya manejan, el del “second front”), la tenencia (si es que la pagan los méndigos), el colegio de “los niños” (insisto, los de casa, pero también de aquellita), los gastos de la casa (insisto doble: y los de la casa chica también), lo que gasta la mujer (aquellita, porque la oficial es sólo cuando la hacen encabritar “juerte”), y lo demás que te puedas imaginar y ellos puedan inventar. Pues bueno, quizá para sus propios gastos les quede, así cuando mucho, los viáticos, los apoyos por concepto de asistencia legislativa y atención ciudadana, todo eso en devaluados pesos e hirientes contradicciones que se desprenden de la aplicación a discreción de los recursos. Pues no, la verdad es que así no se puede vivir. Pobres. Además, tienen un seguro médico, $70 mil anuales para dentista y oculista, un seguro de vida hasta por $15 millones, $2 mil 800 en vales de despensa al mes, pases por $1,360 para comer en “Los Cristales” en tiempo de sesiones, una tarjeta IAVE para nunca pagar casetas, 8 boletos de avión al mes, cobertura de gastos por mantenimiento de vehículos, y, por si fuera poco, tienen a su disposición la política de “adelanto de dietas'' por las que obtienen hasta 10 meses de salario con una tasa de interés de apenas 3 por ciento anual, y la posibilidad de tener un chofer, un automóvil de la Cámara y hasta tres oficinas. Pobrecitos, en serio, son unos incomprendidos.

Claro, su aumento de sueldo dado en secreto (total, ¿a quién le rinden cuenta esa bola de ladrones?) es una cosa de prioridad absoluta, tan urgente a tratar como una eyaculación precoz o una falta de erección (digo, por lo que leo, veo y escucho, no se sabe que se preocupen por otras cosas). Entre el dispendio, los legisladores tienen asignado un seguro de gastos médicos mayores, a pesar de que todos son afiliados al ISSSTE y cotizan en dicha institución. Sólo en este rubro, establece el resumen de erogaciones por partido que ellos mismos emiten, la Cámara pagó en el primer trimestre del año 19.2 millones de pesos por las primas médicas, ejercidos por las ocho bancadas y el diputado ''independiente'' Félix Castellanos Hernández. Hace unos días, interrogada sobre la discrecionalidad en el manejo del presupuesto, la vicepresidenta de la Cámara, María Elena Alvarez de Vicencio, aseguró que no contaba con información sobre los gastos. ''Si me disculpan, puedo recabar la información y luego hacemos una conferencia'' fue lo que dijo, añadiendo: ''en la Cámara no puede haber tantas desigualdades'' (sic). ¿Y en lo que respecta a nosotros? ¿Si puede haber tantas desigualdades? Ya me imagino las posibles respuestas de los bien conocidos diputados promedio que tenemos: “No hay problema, México y la bola de ignorantes, apáticos, tibios que lo habitan, aguantan de todo, y si llegan a gritar hacemos una comisión para investigar el motivo de la gritería, le damos largas con “estudios serios” para no cometer equivocaciones en la aplicación de la ley (qué nobles…) y para cuando acordemos la “papa caliente” fue a parar a la próxima legislatura. ¿No te digo?, si no hay problema…”. Al parecer los señores diputados lo tienen resuelto todo, y cuando no, son amigos de los “señorones”, o tienen trato con ellos, así que si algo llega a ofrecerse, pues se logra. Eso sí, las reformas fiscal, energética, laboral, educativa, política, judicial, la desregulación administrativa, el gasto público, las telecomunicaciones, la seguridad social, los apoyos a la empresa pequeña y media, tan urgentes para el país, se pueden discutir por siglos. ¡Ah! Pero discutir un asunto “TAN IMPORTANTE” como un aumento a su “raquítico” salario, ESO SÍ FUE UNA CUESTIÓN DE PRIORIDAD NACIONAL. ¡Hijos de Lino Pirnos!, qué poca madre, en serio. ¡POR FAVOR! ¡CÓMO ES POSIBLE QUE NOS PUDIÉRAMOS ECHAR LA SOGA AL CUELLO NOSOTROS MISMOS DE ESA MANERA! ¡CÓMO ES POSIBLE AGUANTAR TANTO CON ESTA REPULSIVA SUMISIÓN!

La Cámara de Diputados estará integrada por 300 diputados electos según el principio de votación mayoritaria relativa, mediante el sistema de distritos electorales uninominales; y 200 diputados son electos según el principio de representación proporcional, mediante el sistema de listas regionales, votadas en circunscripciones plurinominales. ¿Cómo pudimos crear semejante monstruo? El Congreso está infestado de “diputados plurinominales” (son esos, del dedazo de los partidos) y no dejan actuar a los “diputados por elección popular”, que son los verdaderos representantes de la gente, de todos, de ricos y de pobres, de izquierda y de derecha, homosexuales y heterosexuales, jóvenes y ancianos. PREGUNTÉMONOS: ¿CÓMO PUDIMOS? ¿CÓMO? ¿Y CÓMO LE HACEMOS PARA SOLUCIONARLO AHORA?

Yo seguiré con mi necedad de eliminar la tenencia. Me vale un cacahuate que me apoyen o no. Ya me emperré en no pagarla el próximo año, y no lo haré. La unión hace la fuerza, pero al parecer para la gente de mi época “la unión” es sólo un grupo de “pop” Español (“porca miseria”). Como verán, dizque me vale ir solo en esto, pero algo debe dolerme muy dentro para recriminárselos como quiera.

En el ámbito local, quiero mandar por este medio un saludo y felicitaciones a mi amigo Héctor Gerardo Menchaca porque por fin se ve a la Cámara de Comercio en acción, ahora bajo su liderazgo. Como que se empezó a sacudir la apatía y las posturitas que tan bien nos salen por estas tierras del Señor, para dar paso al trabajo decoroso por el bien de sus agremiados. Y si el “aparador” busca al Licenciado Menchaca, bueno, al muchacho le gusta la luz, y la verdad lo hace bien. Por lo menos tiene una coherencia y vocabulario que a la Señora Lozano le faltan y mucho. Bien Don Hector, sígale echando “blanquillos”, que en este pueblo ya no abundan.

Siguen las cosas igual, los mismos ineptos en los mismos puestos. Siguen dando la nota cuando las circunstancias los acorralan (lo cual es más seguido de lo que a ellos les gustaría y a nosotros nos conviene). Licenciado Jesús Mario Flores Garza (pongo el nombre completo porque no vaya ser que su eminencia gris se sienta aludido y de nuevo me reclame a través de terceras personas), de verdad, díganos: ¿Cuál es el nombre del juego? ¿Es acaso que no se puede dar de baja a ciertas personas por compromisos políticos, por amistad o compadrazgos?, ¿O existe un “poder” mas allá del “virrey” y “doña fede” que se los impuso? ¿No puede hablar de eso porque después usted y los suyos corren peligro? Lo entendemos.

Por lo pronto hay que seguir en este trajín diario, entre autoridades corruptas, funcionarios incapaces y funciones inexistentes o limitadas, pero también entre la nueva estirpe gobernante: el crimen organizado. ¡Carajo, hay veces que me logro imaginar, por muy poquito que sea, lo que sintieron todos aquellos que pelearon una guerra civil! ¿Qué te gana más a ti que me lees, el amor a tu patria, o el bienestar de tu familia? ¡Que dura decisión, en verdad! Por eso decía: lo entendemos Licenciado.

Ya me voy, sólo una tarugada más: en muchas ocasiones he mencionado la frase “ya me cargó el payaso”, o “ya nos cargó el payaso”, y más de una persona me ha preguntado por su origen. Pues bien, después de interminables años de investigación (como dos); de entrevistar a cientos de borrachos y, por lo tanto, a decenas de cantineros; miles de mujeres de la vida triste (porque de alegre esa vida no tiene nada); cinco payasos de circo, dos payasos de rodeo, al primo de un amigo experto en crisis de hemorroides y, por último, a un psiquiatra que andaba “de marcha” en un antro local, llegué a la conclusión de que la frase se origina en Estados Unidos de Norteamérica y se refiere a que si eras de los invitados a casa de John Wayne Gacy (alias “el payaso asesino”), mejor fuera que estuvieras confesado y arrepentido de tus faltas, pues ese repugnante payaso humano asesinó a más de treinta personas en su degenerada vida.

Jueves al fin y la cosa sigue igual, ¿a dónde me llevará el destino? No lo se. Si abren mi club, pues ahí estaré. Y si no es así, pues puede que me encuentren en el bar del “exilio”, o puede que simplemente no me encuentren. Total, ni que me anden buscando. Cuídense y hasta la próxima.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, junio 14, 2007

la de los jueves 14 junio 2007

En la actualidad existe una carencia casi absoluta de valores; el político se aprovecha de su posición para hacerse de bienes y propiedades, sin importarle en realidad, el bienestar de aquellos que lo eligieron para tal o cual cargo; los lideres de la Iglesia hablan de la humildad y la pobreza que Jesucristo vivió a lo largo de su corta pero inspiradora vida, y sin embargo viven en residencias o palacios, comen tres veces al día y tienen un buen vehículo en que transportarse (y no solo en la Fe Católica, los demás no curten malas baquetas). El ejecutivo de tal o cual empresa, así como los empresarios, en un momento dado, dejan la ética a un lado y destrozan a la competencia sin importarles el que existe un mercado para todos. Los valores morales, éticos, profesionales, etc; están en crisis mis queridas lectoras y amables lectores. Y que me dicen de nosotros, el cardumen popular, los sacrificables, los "estadística", la "masa"? Los que por quitarnos una multa optamos mejor por dar "mordida", los que en lugar de aplicarnos nos encogemos de hombros al amparo de una frase funesta que reza "ahí se va"; si nos analizamos, veremos que no somos mejores que los auto nombrados "capitanes" en su ramo.

Pero no todo esta perdido, aun, todavía estamos a muy buen tiempo de corregir el rumbo y no les diré que lo hagamos por nuestro país; de ninguna manera, empecemos por algo mas simple, elemental y si quieren, muy egoísta; hagámoslo por nosotros mismos. Y si no eres egoísta como yo, entonces lo harás por tu familia, y quizá lo hagas no solo por tu familia, también lo harás por tu comunidad.

Hay que dar el primer paso y eso significa dar el ejemplo, y los ejemplos se dan viviendo lo que pregonamos; como reza el dicho popular, "caminando y miando, para no hacer charco" o bien "hay que brincar mas de lo que se……desecha". No podemos exigir lo que no hacemos nosotros, y eso aquí y en China, se llama congruencia.

Ama a Dios (no importa como le llames, aunque en cualquier religión El prefiere le llamemos "padre o papá"), abraza tu religión con el mismo amor que amas y defiendes a tus hijos, involúcrate, comprométete; pero respeta las creencias de los demás, se tolerante. Cumple con tus obligaciones de ciudadano; cuando sea tu tiempo, ve y deposita tu voto, convencido y consiente de lo que estas haciendo sin dejarte llevar o influenciar por "chungas movidas" de tricolores, azules, amarillos o rojos; y si el voto no favoreció a quien tu elegiste, acepta la derrota con la cabeza muy en alto, de nuevo lo digo, se tolerante. Si eres empresario, o ejecutivo de alguna empresa; acuérdate que la vida da muchas vueltas y que hoy puedes estar en la "cima" pero nada es para siempre, en cualquier momento puedes tocar fondo. Trata a tu equipo como a ti te gustaría te trataran, exige siendo justo; es el simple ejercicio de ponerte en los zapatos de quien hoy esta bajo tu cargo, nunca sabes a donde conducen los derroteros del camino y quien hoy acepta ordenes, mañana puede ser quien las de. Solo te pido recuerdes que eres tu (como yo) el guarda de tu hermano.

Hago esta reflexión porque como dije al principio, la falta de valores no esta matando y si a esto le sumamos la indiferencia, pareciera ser que la suerte esta echada; no mas cartas, no mas tiros de los dados. Pero esa no es la verdad, hay mucho por hacer y construir, solo esta que de corazón nos comprometamos a hacerlo y lo hagamos. Pero no quiero seguirlos aburriendo con mis quimeras y sueños utópicos, por los que los invito a pasar a otras lides.

La semana pasada se celebro el día de la libertad de expresión, y por aquí, allá y acullá; se celebraron ceremonias de premiación para los "valientes y destacados comunicadores". Y hoy en nuestro México hay que analizar que es ser valiente al escribir o reportar. Verán, durante la dinastía del PRI, era valiente aquel que tenia los "arrestos" para decir sin adornos lo que no le parecía del gobierno, para denunciar abusos y malas practicas; y fueron muy pocos los valientes, de hecho la mayoría de ellos hoy descansan en paz, su cuerpo bajo el cobijo de la madre tierra y su alma en la Gloria eterna al lado de Dios. En la actualidad no es al gobierno al que se le teme, hoy un comunicador es valiente si enfrenta, denuncia o simplemente escribe en contra de los "nuevos señores", y me refiero a los "Zares" de la droga. Por eso este descerebrado intento de escritor se declara cobarde, coyon, joto, mariquita y como mas les guste decirme; en su momento y por arranque de frustración escribí sobre el tema, no mas, aprecio mucho mi "zalea" y reconozco que el crimen organizado (y vaya que esta mejor organizado que el gobierno federal estatal y municipal, juntos) es un toro asesino, bien presentado, astifino, con mucha fuerza y que no hace caso del engaño; tiene su propia agenda y el torero, para el, es el enemigo a liquidar sin importarle si es novillero, banderillero, primera espada o picador. Por lo menos a mi me queda claro que hoy como ayer, la libertad de expresión esta regulada por el miedo, simple y sencillo.

Pasando a otro asunto, la segunda carta a García Reyes esta en proceso; y en lo que respecta a la primera estoy buscando quien quiera publicarla junto con la respuesta inmediata del diputado. Dije que seria publicada y así será, desgraciadamente eventos recientes me han dejado corto de efectivo y eso me limita a pagar a los medios para que esto suceda. Pero créanme que sucederá, solo denme oportunidad de juntar la lanita que se necesita.

El asunto de la tenencia ya me tiene hasta el copete ("?Acual?" dijo el otro) y no lo dejare morir así como así; si te identificas con este asunto y también te tiene hasta la "moder", no seas "mula" (o no te hagas "guey"), escríbeme un correo, esta no puede ni debe ser la lucha de un solo individuo; debe ser el reflejo de todos los que estamos en desacuerdo. Ya déjalo de expresar en la comodidad de tu casa o circulo de amistades, déjamelo saber a mi y deja que sea yo el vehículo para transmitirlo mas "arriba".

Es jueves y el cuerpo reclama algo de banalidad, buen humor, amistades y alcohol; sin embargo (aunque habrá lo anterior) hoy toca compromiso social ineludible, y veo casi imposible el estar con mis cofrades en los lugares habituales. De todas maneras pásenla muy bien, tomen con medida (si no traen chofer) y sonríanle a la gente y a la vida; no cuesta nada.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, junio 07, 2007

la de los jueves 7 junio 2007

Esta su “la de los jueves” se está escribiendo en Domingo, y muchas cosas, preocupaciones, inquietudes y comezones, pasan por mi mente. Si me lo permiten, les platico (qué más te queda lectora y lector asidua/o, ya estás aquí, y si acaso no te apetece en este momento leer ideas al viento, cierra la página y “tutti contenti”, ya volverás cuando lo consideres así oportuno).

Empecemos por la respuesta inmediata (al día siguiente de mi carta, lo cual respeto, al César lo que es del César) del diputado García Reyes. Fue lo que yo esperaba e imaginaba (soy idealista, no “pentonto”). Ahora la carta se publicará en los diarios, y por mi parte, me devanaré el seso para escribir (con la bendita edición del buen “Joe”) una carta preguntando ahora los “cuándos”. Y es que en su respuesta el Doctor García Reyes me dice lo siguiente (mis comentarios van en paréntesis e itálica, el resto es réplica fiel de la respuesta):

“Muy estimado Rafael (me repatea mi primer nombre):

Leí con atención su carta y antes que nada le agradezco su interés por los asuntos públicos (no todos, la cosa estaba en lo de la tenencia, por lo pronto). Para empezar le digo que estoy de acuerdo con su forma de pensar y creo que todos estamos en desacuerdo con este impuesto de la Tenencia, que aunque es federal se canaliza al Gobierno Estatal con el requisito de que el 20% de este impuesto se aplique en el municipio correspondiente. (Bueno, que el Estado se despida de ese 20% y que el “virrey” invente algo nuevo e inteligente de donde seguir “mamando billete”)

Le comento que además que tuve (¿le sobró un “que”?) la oportunidad de planteárselo al Presidente de la República (¿Cuándo?), el cual me respondió (¿Cuándo?) que aprovecháramos la reforma a la Ley Hacendaria para este fin. (La que dicen que dijeron que andan diciendo que si no se aprueba antes del 31 de Agosto de este año: “babalú”, ¡Ya nos cargó el payaso!)

Por mi parte seguiré trabajando sobre este particular y muchos otros que nos demanda la ciudadanía.

Aprovecho la oportunidad para enviarle un afectuoso saludo y reiterarle la seguridad de mi afecto.” (no me quieras tanto compadre)

Bueno, por lo que acaban de leer, creo necesario escribir a una instancia mayor. ¿Senadores?, ¡Ni madres! la respuesta puede ser casi la misma o más rebuscada. Por lo tanto, y antes de recurrir a alguien más, por cortesía le pregunto a García Reyes: ¿Para cuándo? Y si de plano me responde algo así como lo anterior, al puro estilo paternal y denigrante: “Hijito, te lo compro en otra ocasión, cuando se pueda”; “Todavía estás muy chiquito para esas cosas”; “Mejor chupa tu paleta y deja de estar jodiendo querido”, pues no habrá de “otra sopa” que no sea la de sabor a “pino”. Como hubiera dicho mi buen René Descartes: pienso, luego jodo. No tengo nada que perder y mucho que ganar (aunque con las circunstancias actuales, como quiera se me “frunce el ceño”).

Hubo quien me escribió preguntando qué es lo que pretendo al hacer esto. Bueno, aquí se los contesto: lo único que persigo es que se derogue este absurdo impuesto. Es mi única intención. Ya no quiero pagarlo. Eso es todo. No creo que sea un impuesto justo, recordemos que castiga la sana pretensión de elevar la eficiencia en el trabajo y la calidad de vida de los ciudadanos que cuentan con menos recursos, ¿Qué clase de impuesto es ese? ¿Un impuesto que castiga la competitividad? Porque no me van a decir que un vendedor a pie es más competitivo que uno en carro, o que un doctor en bicicleta es más competitivo que uno motorizado. Por favor. Y aunque en apariencia persigo un propósito egoísta, cuando lo logre, saldrán beneficiados todos ustedes. Pero lo que más me gustaría es que no perdieran la verdadera óptica, el trasfondo del asunto, que consiste en demostrar que si utilizamos los canales adecuados, si somos perseverantes y nos unimos por un bien común, no es necesario hacer marchas y trastornar una ciudad o un país (así como lo hacen unos ignorantes que se dicen “maestros” o trabajadores de la educación, y que no me vengan con la cantaleta justificante, porque por sus hechos habla su espíritu).

Es jueves y mi club sigue cerrado, creo que no habrá mas remedio que asistir al Club de Caza (conocido como bar “el exilio”) para echarme unos “cubetazos”. Si quieren encontrarme, pues ahí estoy.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, mayo 31, 2007

la de los jueves 31 mayo 2007

A estas horas la carta que pongo a su amable disposición, ya debe estar en poder del Diputado García Reyes. Sin más preámbulo aquí la tienen:

Señor diputado, Doctor Ángel Humberto García Reyes:

Estimado señor, mi nombre es Rafael Armando Castro Taboada, y vivo en la ciudad de Piedras Negras, en el hermoso Estado de Coahuila, el cual quiero pensar que usted conoce y estima como yo (al igual que más de dos millones de habitantes por acá).

El motivo de esta carta es para hacer una petición sobre la “tenencia” o impuesto por derecho vehicular, petición que se podría decir es ya ancestral, pues para muchos mexicanos, tal vez la mayoría, tomando en cuenta que seguimos siendo un pueblo de jóvenes, la “tenencia” se ha convertido en un asunto que nuestros ancestros trataron, decidieron, utilizaron y agotaron. A las nuevas generaciones nos parece que este capítulo debe ser superado. Tengo la esperanza que usted sea el destinatario adecuado a mi petición y que, dada su orientación de servicio hacia los demás que debe tener por la función pública que desempeña, lo cual admiro y aprecio bastante, se convierta en una acción positiva que favorezca el mejoramiento de nuestro país.

Desde diciembre de 1962 los mexicanos concertamos un impuesto, mismo que en su momento fue útil para ayudar a financiar las olimpiadas celebradas en 1968, pero que sin embargo, más de 40 años después, todos aquellos que tenemos la fortuna y la necesidad de poseer un vehículo automotriz para elevar la eficiencia de nuestro trabajo y de nivel de vida, estamos obligados a seguir pagando, y cuyo espíritu además va en contra del que emana de la constitución mexicana, sobre todo porque contradice abiertamente la Carta Magna en su artículo 31 fracción IV: “(son obligaciones de los mexicanos) contribuir para los gastos públicos, así de la federación como del Distrito del Estado y municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”. El principio de proporcionalidad y equidad previsto en el artículo 31 fracción IV de nuestra Carta Magna se basa en la capacidad contributiva de los ciudadanos, la cual debe establecerse objetivamente por el nivel de riqueza de los contribuyentes, a través del patrimonio, ingresos, renta o ganancias. De esta manera, la tenencia es un impuesto que sólo “presume” el nivel de riqueza del contribuyente, condición que atenta contra la legalidad prevista en el ya citado artículo 31 fracción IV de nuestra Constitución. Es decir, la “tenencia” vehicular es un impuesto que llega a ser desproporcionado, y por lo tanto, injusto (sin equidad) para el nivel de ingresos de quien lo paga.

No soy economista, ni entusiasta de esta disciplina, pero algo dentro de mí me dice que eliminar la “tenencia” no debe significar el “desfalco” en las arcas nacionales, sobre todo basándonos en un sistema fiscal equitativo y también en lo absurdo que resulta hoy en día esa ley para financiar un fantasma.

Disculpe mi atrevimiento al escribir estas letras, pero pienso que si usted fue capaz de iniciar una investigación en una preparatoria local de Piedras Negras, por las razones que sean, creo que le es posible lanzar una iniciativa para derogar esta obsoleta ley, que sería en beneficio de la economía de las familias, y al ser esto así, se generaría más ingreso familiar y, entonces sí, esta incrementada renta familiar se gravaría para generar ingresos frescos para el gobierno a través de impuestos legales, creando el círculo virtuoso que deseamos los mexicanos.

Reconozco que existen problemas que son prioridad en nuestro basto y hermoso país, pero no podemos dejar a un lado los pequeños grandes detalles que también ayudan, además de contribuir a incrementar la credibilidad de un pueblo en su gobierno. ¿Me explico, señor diputado? Un gobierno que ya no pisotea las leyes más, pues esos tiempos ya están “idos” y en los tiempos nuevos, los representantes del pueblo están de nuestro lado con la legalidad en la mano. En nuestras calles (Piedras Negras, en Coahuila, y en nuestro México) no circulan muchos carros como los que usted se está acostumbrando a ver en el estacionamiento del Congreso. La gran mayoría no tenemos los recursos para tener un carro así, y hay que recordar que muchos de nosotros si utilizamos el auto para desempeñar mejor nuestros trabajos y para que nuestro nivel de vida mejore.

No soy más que un ciudadano común. Soy de esos que sí pagan impuestos y de los que sí van a votar; soy uno más que día a día busca cómo ganarse el pan para llevarlo a la mesa, y así siendo quien soy, espero llamar su atención y que me ayude a llevar al terreno de los hechos lo que hasta ahora son reflexiones.

Deseo con firmeza que esta solicitud o petición, la de lanzar una iniciativa para derogar la “tenencia”, sea atendida con la prontitud que usted atendió la solicitud o petición hecha por gente del CBTyS de nuestra ciudad, y que no quede en sólo buenos deseos de mi parte, y de la suya, pues bien es sabido que “hechos son amores y no buenas razones”, señor Diputado.

Le agradezco de antemano las atenciones.

Atentamente

Rafael Armando Castro Taboada

Un habitante más de Coahuila


Que tengan ustedes buen día y mejores noches

jueves, mayo 24, 2007

la de los jueves 24 mayo 2007

Todo viaje ilustra, todo viaje es un descubrimiento y, aunque el lugar de destino se repita constantemente, siempre hay algo nuevo que aprender o apreciar. Este mi último viaje (o salida de casa), aunque cumplió con lo anterior, tuvo una relevancia significativa, pues no sólo tuve la oportunidad de apreciar la belleza de la naturaleza, más importante fueron los reencuentros, saber que aun tengo corazón y que aún queda un poco de blanco en mi percudida alma.

El destino fue Santa María de Teotepec y el motivo acompañar a un hermano en su cumpleaños. Qué poco sabía yo lo que me esperaba, pues lo que hice en este viaje fue reencontrarme con mi esencia. Muy importante ha sido el reencuentro con un amigo que jamás se ha separado de mí, por más que lo ignoré en el pasado y por más que se sabía que él me amaba más de lo que yo lo amaba a él; me reencontré con Jesús El Cristo.

Puede que les suene extraño, pues quien les escribe no es muy dado a este tipo de declaraciones. Y sin embargo así fue. Así es. Y me siento feliz de que así haya sido y siga siendo. Fueron pocos días, pero de una intensidad embriagadora, de emociones rebasadas, de una magia que sólo se puede alcanzar cuando pones el corazón de por medio y dejas tu alma en manos de la inmensidad divina. No los quiero aburrir, así que terminaré diciendo que regreso sin pesados fardos en la espalda, conciencia y corazón, y más dispuesto que nunca a abrir mis entendederas a un mundo espiritual que creía conocer y hoy me doy cuenta de lo mucho que me queda por aprender (a veces la inteligencia puede ser nuestra peor enemiga).

Sin embargo, por mi naturaleza cuestionadora y por mi eterna inconformidad, tengo que contarles que hubo cosas que no me gustaron, que de plano no me parecieron. Espero que para el próximo año esas cosas cambien (¡Ah, claro que como fregados que no, voy a ir de nuevo el próximo año!). Para empezar, se suponía que era un retiro en silencio (entiéndase éste como abstención de hablar) y créanme que hubo de todo menos silencio. Fuera de algunos momentos, aquello era lo más parecido a un gallinero cuando se empieza a poner el sol, y no hubo fuerza que pudiera evitar el barullo. Ustedes saben, nuestro ser latino, estirpe parlanchina que en ocasiones carga el lastre cultural de no poder dejar correr el silencio. El agravante fue que quienes se suponía serían ejemplo en el retiro (por sus años en el movimiento) fueron los primeros en estar echando chacota.

Me dio tristeza corroborar la ausencia de gente joven. Por lo tanto pienso que es cierto lo que resulta evidente: los jóvenes de hoy son muy escépticos de lo que se les propone y dispone, al contar ellos con tanto testimonio (datos, hechos, dichos) de que este mundo es más imperfecto cada vez. La verdad es que no nos creen, o nos creen poco, muchas veces por su candor. ¿Qué nos espera cuando un legado sea rechazado de tajo? ¿Serán signos te tiempos mejores o peores? ¿Qué labor hacen estos grupos, conformados desde hace poco más de 6 años, por responder a las inquietudes de fondo de nuestra juventud? No lo sé. Lo que si sé es que no me integro a alguno de estos grupos por la razón que la mayoría esgrime: hacerlo significa un compromiso enorme que no puedo aceptar (bueno, yo por el momento, ya veremos después). Me queda claro que hay mucho que hacer, y que hacen falta más “indios” y que sobran “generales”. Déjenme poner en claro mi cabeza con respecto a este tema y ya hablaremos de esto en subsecuentes “la de los jueves” o en alguna reunión, pues más temprano que tarde terminaré en este asunto. Así de relevante se me hace.

De que se necesita “sangre nueva”, también es indudable, como en toda organización humana, los cuadros deben renovarse pues hay factores inherentes a nosotros que nos impiden desempeñarnos al máximo siempre en lo mismo. Pero también será importante aprovechar la experiencia de lo que se ha hecho bien, seguir ejemplos como el ejemplo vivo de un Señorón como lo es Don Mauricio Arredondo (al que no he tratado mucho, pero me cae a todas “margaritas” así de entrada) y su equipo, cuyo trabajo y tesón están a la vista de todos. Para muestra un botón: el Colegio Cumbres y Alpes (¿Quieren más o les preparo unos “jamanegs”?).

Pero eso es sólo mi opinión, como siempre, puedo estar equivocado. Lo cierto es que nada ni nadie puede opacar la experiencia que he vivido y que hoy les comparto. Es algo que me ha movido fuerte el piso. Me ha hecho pensar. Me ha hecho sentir. Yo fui a lo que fui y regresé con más de lo que pude antes imaginar. Gracias Avelino por la invitación, estas son de las cosas que no tienen precio.

Ahora me toca agradecerles a ustedes mis lectoras y lectores de Coahuila (Piedras Negras, Monclova, Saltillo), de Nuevo León (Monterrey, Santa Catarina, Garza García, Allende), Distrito Federal y Chihuahua; a la gente de Los Ángeles, California; de Kentucky, Georgia, Carolina del Norte, y a los despistados que cuando descansan me leen en Michigan. Gracias también a quienes me leen en Venezuela y Perú. Me alegra que a pesar de escribir sólo para mí, hay quienes me leen más allá de mi Piedritas querido. Gracias a todos ustedes por la paciencia de leer las cosas que me pasan por la cabeza y que narran aspectos de mi vida.

Hablando de cosas locales (de este amado “ranchito”), mucho he dicho de nuestro presidente municipal, al cual estimo y quiero como persona, pero critico como funcionario público, y otra vez es blanco de mis escrupulosas reflexiones. Este martes vi una foto de él que la verdad me dio tristeza. El hombre fuerte que yo recuerdo hoy se ve acabado. Su cara es la imagen del agotamiento. Pareciera que en menos de un mes su fortaleza se ha vencido, como el fuego lo hace ante la lluvia. Me conmovió ver esa imagen del Licenciado Jesús Mario Flores Garza respondiendo por las acciones del departamento de obras públicas (¡Hola Ingeniero Montenegro!) al abrir un acceso para una colonia recién creada, rompiéndole la “idem” a cierto bordo de defensa. Por favor alguien explíqueme. Soy tan imbécil y limitado que no alcanzo a comprender. Primero tenemos a un Roberto Muzquiz que no da pie con bola en cuestión de nada (de lo que se supone le toca hacer). Luego dos personajes que dependen de él (ustedes lectoras y lectores inteligentes ya saben quienes) y que no supieron hacer algo para alertar a la población de Villa de Fuente en los muy tristes sucesos que ya todos conocemos. Un “encargado” de imagen urbana, más chafo que el decorador que teníamos antes. Un encargado de atención ciudadana, que más le gusta lucirse (y dar una promoción bastante populachera de su patrón) que cumplir con su labor (ahí tiene una petición para limpiar los terrenos baldíos, y hasta la fecha, o no la pasó a “imagen” urbana o se le traspapeló con las notas de sus artículos de “marcas reconocidas”). ¿Será por todo lo anterior que Chuy Mario se ve acabado? ¿Será que por alguna extraña razón (compromisos políticos, compadrazgos, amistades de toda la vida, etc.) el amigo de mi familia no puede pedir la renuncia de incompetentes, y para solventar esas deficiencias debe trabajar a marchas forzadas (cubriendo muchos frentes) robándole a sus noches el sueño?

Está pendiente darles a conocer la carta al Diputado García Reyes. No coman ansias, que ya se las daré a conocer. Y créanme que si en 30 días, contados a partir de haberla él recibido, no tengo una respuesta, se podrán enterar de ella no sólo porque se publique en esta nuestra página, también es posible que la lean en varias publicaciones estatales. Digo, no todos tienen “interné”.

Pero es jueves, hay mucho de qué hablar y mucho más que dejar en el fardo del recuerdo o del olvido. Dejemos la guerra velada en la que estamos inmersos; dejemos las ineficiencias de los servidores públicos y vayamos a “chupar” (dicho en el más fino lenguaje popular). Por favor, cuídense mucho, porque si no lo hacen, pues ¿Quién me leerá?

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, mayo 17, 2007

la de los jueves 17 mayo 2007

Disculpen ustedes el que no haya escrito el pasado jueves “la de los jueves”. Les confieso que por muy poco esta semana tampoco lo hago. La razón es que, a pesar de las múltiples cosas que suceden alrededor, aprecio que poco o nada es nuevo. Así que escribiré sólo de lo que he escuchado últimamente ya que tengo fácil quince días que no pongo mi atención en medio de información alguno. Y no es para menos, la verdad es que asusta la cantidad de malas noticias que nos llegan a través de dichos medios, por lo que, como un reflejo de supervivencia, los he dejado a un lado por un tiempo como un acto de defensa propia.

Así que para que no fuera “pan con lo mismo”, con muchas ideas y muy poca inspiración, me lancé al ataque del teclado y decidí escribir una carta al diputado Ángel Humberto García Reyes, misma que haré pública una vez que ésta haya sido entregada y obtenga el acuse de recibo de su parte, lo cual, por desgracia, en nuestro país puede tomar de dos días hasta dos años, y en el ínter no se tiene derecho a réplica pues calladito se espera uno más bonito. Espero que en esta ocasión sea cuestión de unos cuantos días para estar seguro de que el diputado de mayoría relativa distrito número uno con cabecera en Piedras Negras, Coahuila, con curul en la Cámara de Diputados número B-037 y miembro de las comisiones de Salud y Seguridad Social del H. Congreso de la Unión, me confirme que ha recibido mi intempestiva y digestiva redacción. El tema de la carta dirigida a tan ilustre personaje versa sobre un bicho en apariencia inofensivo, de aspecto soso e insustancial, pero que provoca en mí (y estoy seguro que en más de uno de ustedes también) un escozor nocivo y que lleva por ignominioso nombre “tenencia”.

Verán, tengo mucho tiempo criticando el pago obligatorio de la tenencia. Siempre he dicho que en todo caso debiera ser un pago voluntario para todos aquellos que quieran seguir cooperando para cubrir los gastos generados por la organización de las olimpiadas de hace algunos años, ¿qué son cuarenta años en la larga historia de los gravámenes humanos? Pero creo que no funcionaría la mecánica “el que lo quiera pagar, que pague, y el que no, pues no”, pues mucho me temo que desde doña Fede hasta los Estados y Municipios (que se quedan alrededor de un 20% del dichoso impuesto) echarían de menos un jugoso elemento del presupuesto al que ya se han “acostumbrado”. Claro, como no hay quien ponga orden fiscal en este país de evasores grandes y chiquitos, pero evasores por convicción al parejo, no se puede tan fácil abrogar el mentadísimo impuesto. ¿Qué porqué somos un país de evasores convencidos de que hacemos lo correcto? Revisemos: el gobierno mexicano tuvo la “imperiosa necesidad” de contar con una mayor cantidad de recursos para poder construir, equipar y preparar todas las instalaciones necesarias para llevar a cabo los juegos. Se dijo que para México era una oportunidad única para que la comunidad internacional volteara sus ojos hacia nosotros y dar a conocer la cultura de nuestro país. Con ese motivo se aprobó el 28 de diciembre de 1962 el decreto por el cual se promulgó la Ley del Impuesto sobre la Tenencia o Uso de Automóviles, para poder cobrar un impuesto a todo aquel ciudadano que fuera propietario de un vehículo. El nuevo impuesto tendría una duración de sólo dos años, cuestión que evidentemente fue incumplida, pues al pasar el tiempo este impuesto se volvió permanente, traicionando así la palabra de un gobierno para con sus ciudadanos. Con el tiempo se ha ido refinando, por ejemplo en 1980 el presidente José López Portillo abrogó la ley y presentó una nueva, esto con el fin de ampliar a diversos vehículos como helicópteros y motocicletas la cobertura del bendito impuesto. Pensando en todo esto me propuse platicar con algunas personas del tema, y éstas a su vez me dirigieron con otras más que posiblemente “podrían ayudarme”. Sin embargo ahí paró el carro pues ninguna de mis peticiones fue atendida, nadie se tomó la molestia de contestarme. El caso es que siguiendo la máxima de “no hay nada que perder y todo que ganar”, que me arranco y escribo la misteriosa_pero_no_por_mucho_tiempo (espero) misiva.

Si el sistema de recaudación de cualquier nación debe establecerse sobre la base de confianza entre gobierno y ciudadanos y la autoridad debe buscar más recursos a través de ampliar la base de contribuyentes y no aumentar el abanico de impuestos sobre la base que ya se encuentra cautiva, entonces la tenencia es precisamente lo que se llama un engendro fiscal. Cosa curiosa que ya varias generaciones la hayamos aguantado, siendo que hasta contradice abiertamente lo que dice la Carta Magna en su artículo 31 fracción IV: “(son obligaciones de los mexicanos) contribuir para los gastos públicos, así de la federación como del Distrito del Estado y municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”. El principio de proporcionalidad y equidad previsto en el artículo 31 fracción IV de nuestra Carta Magna se basa en la capacidad contributiva de los ciudadanos, la cual debe establecerse objetivamente por el nivel de riqueza de los contribuyentes, a través del patrimonio, ingresos, renta o ganancias. De esta manera, la tenencia es un impuesto que sólo “presume” el nivel de riqueza del contribuyente, condición que atenta contra la legalidad prevista en el ya citado artículo 31 fracción IV de nuestra Constitución. Es decir, la tenencia vehicular es un impuesto que llega a ser muy desproporcionado para el nivel de ingresos de quien lo paga. Y todos como si nada.

Estimados lectores, ¿Seremos capaces de unirnos para apoyar que este impuesto mal impuesto sea derogado? ¿Podremos demostrar un poco de madurez como para dar marcha atrás a una situación, insostenible por ilegal, aunque resulte que el agraviador es quien debe encargarse que las leyes se cumplan? Reconocemos todos con claridad que existen muchos problemas en nuestro país: inseguridad, un terrible desempleo, un sistema educativo pululante de mercenarios que se dicen maestros, niveles enormes de pobreza y hambre e ignorancia, y que todos estos problemas nacionales (y muchos más) requieren de dinero para ser atendidos como Dios manda. Pero también podemos observar que la solución fácil de establecer impuestos “aunque sean anticonstitucionales”, que es la solución que han escogido los gobiernos desde hace más de cuarenta años con la tenencia vehicular, nos hace más daño que beneficio al restarle fuerza al sector de la población que requiere del vehículo para transportarse y lograr un nivel de eficiencia que, con el tiempo, generará más riqueza sobre la cual, entonces sí, el gobierno podrá reclamar su parte. Y todos contentos.

Señor Presidente de México, Señores Diputados y Senadores, podemos empezar por algo simple y justo, necesario para recuperar la confianza los unos en los otros: a ese algo le puse un nombre y le llamo derogación de la tenencia. Dirán tan nobles señores que soy un soñador, y que esto nunca llegará a nada (¿ahora quién es el pesimista?) pues las prioridades del país son otras, pero estoy seguro que si nos unimos dejando colores e ideologías a un lado, a favor de algo en lo que millones de mexicanos estamos de acuerdo, entonces puede y debe lograrse. ¿Porqué no? ¿Quién lo va a impedir? Quienes saben de leyes nos ilustran con reflexiones como la que he expuesto hoy en “la de los jueves” lo equivocados que hemos estado todo este tiempo. Entonces se tiene todo el peso de la ley para hacer esto realidad. Quienes dicen representarnos en las cámaras tendrán que ponerse a trabajar porque no les queda de otra. Ya no nos chupemos el dedo y ya no nos tratarán como infantes. Además creo recordar que el Presidente Calderón lo esgrimió como una de sus ideas de campaña para ganar la presidencia.

Por ahí alguien dirá: “Bueno, pero si se deja de pagar tenencia, los Estados y el gobierno federal dejarían de percibir una cantidad importante de dinero”. Lógico, ¿no les digo que ya no nos chupemos el dedo? Claro, para esos pocos (supongo serán los que están agarrados fuertemente de la ubre) expongo una serie de sugerencias basadas en el sentido común (el menos común de los sentidos en algunas personas) para compensar “la perdida”: a) Una reforma fiscal integral, que facilite los engorrosos trámites para darse de alta y pagar impuestos. Que sea simple (inteligente) para meter al redil a todos aquellos que hasta el día de hoy sacan su buena lana y no le reportan absolutamente nada a “Lolita” (o “Dolores”, según sea el caso, ¿verdad padre Carlos?). b) Si no les gusta la primera, se podría poner en práctica la idea que mal supo vender el gobierno de Fox: que se grave más el consumo (estoy de acuerdo contigo Avelino, con esto hasta el ISR con el tiempo “kaput”… digo, la hipótesis ha sido planteada, habría que probarla y reprobarla si es necesario). c) Ya si ninguna de las dos los satisface, sugiero se haga un concurso organizado y regulado por gente ajena al gobierno, cuyo fin sea seleccionar a tres economistas por estado (que dominen la problemática local) y que se realice un foro a puertas cerradas (para evitar distracciones y apuradas conclusiones “políticas”) y que sus conclusiones sean traducidas del “sánscrito” al lenguaje común para que nosotros los ignorantes y los miembros del congreso las entiendan. Como ustedes lo saben, no soy economista pero tengo un poquito de sentido común (y buenos amigos economistas) y todo esto me suena a caso juzgado. Entonces les hago la pregunta: ¿Tenemos algo que perder?

Por último les narro un caso que se ha difundido bastante por internet: El Universal Online (01-marzo-2006) ¿Acaso una cadena de Internet que alienta a no pagar más la tenencia ha logrado su objetivo? ¿A caso un correo electrónico ha conseguido lo que no consiguen los partidos políticos o las iglesias? Ayline Aleph nos envía un correo en donde se relata el caso de Monserrat Morachis, de Metepec, Estado de México, que obtuvo un amparo de la justicia federal para no pagar el impuesto. "No me pareció justo que me cobraran ese impuesto. Ya había hecho muchos gastos para tener mi primer auto nuevo como para pagar más. Había escuchado que este impuesto era inconstitucional y que las personas podían ampararse, así que decidí intentarlo", refirió la vecina de Metepec. “El 17 de agosto del 2004, la justicia amparó a Morachis, por lo que le ordenaba a las autoridades correspondientes devolver el dinero que la joven había invertido en el pago de sus tenencias 2003 y 2004. El 8 de octubre, luego de que las autoridades estatales se inconformaron en vano, la Secretaría de Finanzas, Planeación y Administración estatal le regresó los 7 mil 874 pesos que había pagado de tenencia por los años anteriores”.

El impuesto, dice la información, es improcedente y afecta las garantías individuales señaladas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y nada más por eso, insisto, nada más por eso el juez deberá otorgar el amparo correspondiente al individuo, no al vehículo. Con el amparo en mano puedes acudir a la oficina correspondiente y se te otorgará tu pago de la tenencia con importe cero. Obviamente existe un procedimiento a seguir. Consulten a su abogado y pónganlo en práctica. Si desean manden Mensaje a todos los Mexicanos.”

Jueves al fin. Habrá que ser medidos con el consumo de alcohol (cosa difícil ante las circunstancias… ¿cuáles? preguntaría algún despistado… las que sean, sería mi sincera respuesta…) pues el día de mañana partiré en un viaje especial por dos razones poderosas: la primera es porque un hermano con el que me estoy reencontrando cumple años, y lo acompañaré a un retiro espiritual (segunda razón) del cual espero salir bien librado, tomando en cuenta que no me gusta la sotana (salvo la de honrosas excepciones), las iglesias crujen cuando entro y el agua bendita me saca ampollas. Ya después les contaré cómo me fue. Además queda publicar la carta enviada al Diputado Garcia Reyes.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, mayo 03, 2007

la de los jueves 3 mayo 2007

Son de reconocerse las labores para levantar Villa de Fuente y la solidaridad que muestra nuestro México en casos de desgracia (por lo menos en casos así somos solidarios). Lo que no se vale es sacar partido de una situación así y politizarla. Eso sí no me parece correcto, aunque parezca lo normal y lo que se acostumbra hacer en estos casos. Si es así, que se piensa que la práctica común en estos casos de tragedia es sacarle un torpe pero refrescante beneficio político, yo digo que este acto por lo menos se debe señalar y que la gente juzgue lo que sea juzgable.

Empecemos por los señalamientos del Padre Carlitos, que a mi parecer hizo una declaración muy poco atinada, pues si lo que dice fuera cierto, Villa de Fuente sufrió el castigo divino por las “conductas de la gente” que él se ocupó de mencionar. Bueno, el tornado, en mi humilde e ignorante opinión, no fue causado por los pecados de la gente. Es complicado refutar con argumentos válidos lo dicho por el sacerdote, pues el tema se encuentra en el pantanoso terreno de las suposiciones y la imaginación, pero sí se puede decir que sus declaraciones han sido por lo menos aventuradas cuando no decididamente improbables. La gente de Villa de Fuente y el resto de mi pueblo es un clan noble, orgulloso, valiente, trabajador, respetuoso de Dios (es muy posible que no todos) y no merece un castigo así. A menos que esté equivocado, la gente de Villa de Fuente no está a favor del aborto ni son en su mayoría parejas de homosexuales viviendo en su moderna Gomorra. Y aunque lo fueran, aún así el “castigo divino” (usando las mismas palabras que el sacerdote) fue excesivo y ineficazmente selectivo.

Otro que anduvo en estos días con declaraciones de dudosa calidad moral es nuestro “virrey”, quien al parecer tiene la característica de gozar de cualquier circunstancia. Quizá el decir (la semana pasada) que colocaría espectaculares para atribuirse la reconstrucción de las áreas afectadas pudo haber sonado exagerado, pero no creo haberme equivocado del todo, pues ya podemos empezar a leer sus declaraciones en contra del gobierno federal y sus claras amenazas a quienes no participaron en su circo show-mágico-musical. Directamente hizo referencia a los constructores y cito textualmente: “No nos ayudaron cuando más lo necesitábamos, pero no hay bronca, apenas llevo año y medio de “góber” y desde ahora les digo que no tendrán chamba en este sexenio…” “Cuando les llamé para pedir su ayuda me puse colorado, y cuando me dijeron que no, me puse amarillo…” “Salían con que tenían ocupada su maquinaria, que si había algún adelanto, que quién iba a pagar el diesel y otras cosas…” “No quiero revelar sus nombres para no iniciar un linchamiento, pero desde luego que están bien identificados…” “Los dejaremos que concluyan sus obras, pero los de la función pública andarán como chuchos tras ellos…”. ¡Qué bárbaro! ¡Qué oportunidad ha dejado escapar este hombre para quedarse callado! ¡Qué lindura de gobernante tenemos! ¡Qué madurez y sabiduría en sus “iluminadas” palabras! Moreira deja muy en claro que él es el dueño del poder absoluto y que a él no le gusta tener colaboradores, más bien incondicionales y quien no está con él, está en su contra… ¿Dónde habré escuchado decir lo mismo no hace mucho tiempo? ¿Qué tipo de personajes hacen declaraciones tan agresivas cuando ocupan puestos públicos como el Gobernador de Coahuila? Tampoco que le mueva mucho, pues varias obras públicas importantes han sido asignadas a la constructora de su familia. Entonces, ¿Cuál chamba para los demás? Y ahí les va, no tarda mucho en que familiares y amigos cercanos a Don Antonio Gutiérrez se vean favorecidos por el “gober bailarín” por la cantidad de lana que este empresario ha “donado” (y obviamente deducido de impuestos) cuantas veces el “virrey” se lo ha solicitado... (¡Brinca sapo!...¿Qué tan lejos?)

De nuevo reitero, ¿Qué tan bueno es que la IP coopere, como lo ha hecho particularmente en este caso? Lo malo del asunto es el trasfondo, la danza tras bambalinas, el trajín de los tramoyistas. Y si bien es prioridad proporcionar toda la ayuda posible a la gente afectada, también es de vital importancia iniciar una investigación (de la cual hasta este momento no sabemos dato alguno) sobre qué impidió que se avisara a la gente sobre LA POSIBILIDAD de una contingencia (así como lo hicieron una semana después, claro, sin sirenas y funcionó). Si bien es cierto que es imposible predecir en qué justo momento se formará un tornado y mucho menos saber dónde y cuándo tocará tierra, también es justo decir que en los radares y en el Centro de Predicciones de Tormentas Norteamericano (www.spc.noaa.gov) había alertas de tormentas severas y posibilidad de uno o dos tornados. Como era de esperarse, los encargados de “protección civil” han hecho lo que el pollito cubierto de boñiga y no han asomado el pico, ni para decir “pío” (bueno a excepción de Garza Bermea, que ahí anda queriendo justificarse). El caso es que falleció gente y muchas otras resultaron heridas. Sólo espero que se castigue la negligencia de los responsables y que no suceda lo que siempre en nuestro país: que si la falta la comete alguien del cardumen, la justicia es “certera y expedita”; ¡Ah! Pero si la falta es de un “funcionario”, la justicia se convierte en una de trámites e indagaciones que, bueno, ¿para qué les digo si la historia la conocen?

Concluyendo, que se les de toda la ayuda y apoyo a los damnificados pero que no se deje a un lado la investigación de las causas y, sobre todo, que se coloque en esos puestos a gente verdaderamente capacitada y comprometida con la comunidad que paga su sueldo, que se tomen verdaderas medidas para prevenir cualquier tipo de desastre, cualquier tipo.

Por desgracia no podré estar en el bar de siempre, pues por circunstancias no muy claras hasta el momento se mantiene cerrado. Así que acepto cualquier tipo de invitación, proposición, sugerencia u oferta a degustar unas ricas cervezas, siempre y cuando se acepte a los tres mosqueteros, porque si no los aceptan, acuérdense de las posibilidades que tiene este novel “escritor” cuatroañero y desde este momento les digo que pueden salir “balconeados” en alguna de mis creaciones futuras, al ejercer este mi absurdo pasatiempo (digo pa’estar a tono con el “gober”).

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, abril 26, 2007

la de los jueves 26 abril 2007

Son las 00:37 horas del miércoles 25 de abril de 2007. Los primeros minutos del miércoles transcurren y en ellos repaso en mi mente los mortales minutos que duró el fenómeno natural de hace unas horas, a escasos tres años de aquella “impredecible” fuerza del agua que vistió a Piedras Negras de luto, y que ahora de nuevo lo hace con una modalidad diferente: viento y granizo.

Dentro de mí hay una extraña mezcla de rabia, impotencia y profunda tristeza. Ayer, a causa de un fenómeno natural, se dice que perdieron la vida 3 de nuestros habitantes y con la mano en el corazón espero que la cuenta termine en ese número, aunque la razón me grita que el número será mayor y que habrá más desaparecidos.

De nada sirvió el tan publicitado sistema de alarmas de prevención en caso de contingencias, y es que, según versiones televisadas a nivel Estatal, nunca emitió sonido alguno el dichoso sistema de alarmas, y hasta el momento ignoro si fue por fallas técnicas, o por escasa preparación del personal, o acaso por negligencia criminal de alguno de nuestros funcionarios de protección civil. Hay quienes dicen que lo sucedido fue a causa de una tromba. Otros informan que se debió a un tornado y unos pocos opinan que sólo fue una tormenta severa. Yo más bien le creo a las fuentes de información más serias (agencia de noticias EFE) en donde se ha establecido que el fenómeno ha sido catalogado como un brutal y traicionero tornado.

Ha quedado muy claro que los planes de contingencia con los que contamos son deficientes. La diferencia que es importante resaltar, la discrepancia que redunda en pérdida de vidas humanas, la divergencia que deberá investigarse hasta encontrar la causa raíz, consiste en lo que se dijo que sería y lo que finalmente fue. Ahora escribiré algo que odio escribir pero me aguanto: se los dije, vaya que tuve razón cuando señalé que no había un verdadero plan, pues para empezar nadie lo conocía. Ahora lamento no haber sido más firme en mis comentarios, no haber profundizado en el tema, pues ahora sale sobrando lo que yo pudiera aquí decir.

Me parece increíble que todo esto haya sucedido apenas seis horas atrás. Heme aquí sentado en mi mesa alumbrado tan sólo por dos velas y me encuentro volcando mi sentimiento en un trozo de papel. Acaricia mi piel una fresca brisa, misma que en su suave murmullo me va llevando lentamente a un estado de frustración y congoja. Trato de no pensar en los posibles responsables para que no se me llene el papel de cosas que no merecen leer quienes me hacen el enorme favor de poner sus ojos en estas líneas.

En un breve y vano intento quiero dejar la pluma, pero no da resultado. Sigo pues. ¿Hasta cuándo Licenciado Jesús Mario Flores Garza? ¿Hasta cuándo tendremos que soportar y financiar a gente que parece no tener la menor idea de sus responsabilidades y funciones? ¿De qué sirve tener un “atlas” de planes de contingencias “especialmente” diseñados para nuestra ciudad? ¿De qué sirve el sistema de alarmas que de nada sirvió y las tragedias siguen ocurriendo?

Me es difícil conservarme ecuánime e imparcial, pues las consecuencias de estos hechos hacen hervir la sangre y nublan la razón. Y no sólo es lo que estamos viviendo en estos momentos lo que me pone así. Hemos tenido ya muchas contingencias y se ha pagado muy caro por algo que debió de estar, si no resuelto, de perdido ya avanzado hacia una solución. Protección civil depende directamente de usted, Señor Múzquiz, señor director de seguridad pública, y de su ignorante coordinador. Me refiero a usted, señor Oscar Murillo. Han demostrado su plena incapacidad para manejar situaciones críticas. Lo sucedido este martes, en mi opinión, es razón suficiente para que aunque sea sólo por vergüenza, usted Murillo, presente su renuncia, y si tuvieran un gramo de ética y sentido común deberían hacer lo mismo los señores Múzquiz y Bermea.

Hace poco más de dos horas llegó el “virrey de Coahuila” a nuestra ciudad ¿Y para qué su inútil presencia? ¿Solidaridad hacia los afectados? Por favor, si no es más que para seguir reforzando su imagen populachera aprovechándose de tragedias como estas. Qué poca dignidad. Qué mal ejemplo. Al rato lo veremos fotografiado en los espectaculares por todo Coahuila atribuyéndose obras de reconstrucción con Piedras Negras como fondo, e informándonos (otra vez) lo afortunados que somos al contar con su existencia, y claro, gastando cantidades nunca aclaradas para enaltecer su fatua imagen.

Dicen que también estará Felipe Calderón en nuestra ciudad, buscando probablemente que no se le reproche al Presidente no haber estado presente en la tragedia, tal como le sucedió a Fox en Pasta de Conchos. Qué circo. Qué vacíos y petulantes. Qué falta nos hace un verdadero estadista que se decida a ayudarnos a cambiar, pues bien dicen que cada pueblo tiene los gobernantes que se merecen, así que el mal está desde adentro, por eso necesitamos ayuda para cambiar, porque al parecer solitos no podemos. Deseo de todo corazón que esta vez sí se le haga llegar a la gente afectada todos los recursos que se les asignarán y que no se repita la historia de hace tres años.

Señor presidente municipal Licenciado Jesús Mario Flores Garza, por favor no haga caso omiso a mi pregunta

¿Hasta cuando?

Que tengan ustedes buen día y mejores noches

jueves, abril 19, 2007

la de los jueves 19 abril 2007

Agradezco mucho a mis lectoras y lectores que me escribieron preocupados por mi ausencia en la red. A ustedes (y a los que les importó un tuétano dejar de recibir “la de los jueves”) les comunico que aquí ando aún y que pienso seguirles dando lata por muy buen tiempo. Sólo me aparté unas semanas, mismas que dediqué a mi negocio y a disfrutar mi familia.

Les platico que a mi regreso al terruño, uno de mis lectores me lanzó a boca de jarro: ¿porqué escribes? Con el egoísmo que a veces me caracteriza le contesté que escribo para mí, para mi conciencia y, ya en lo íntimo, para mi salud mental. Así de simple. Y es que mi intención no es trascender con lo que escribo. No quiero dejar mi opinión, corazón y razón para que mañana alguien llegue a decir: “que bien escribía este tarugo”. Mi intención es ventilar lo que siento y pienso, como un alivio a la olla de presión que se forma en mi interior con tanta idea que viene y va, formando una reacción en cadena que conduce primero a una implosión templada en la que reflexiono para llegar después a una explosión destemplada en la que escribo. El tema no importa mucho, pues a veces será la política y sus ávidos actores, que con su proceder se “ponen a modo” para tirarles con lo que tenga a la mano, y en otras el tema será lo que hace ebullición dentro de mi alma veterana. Dicho de otro modo, escribir para mí es un acto reflejo para liberar los dioses y demonios que viven y conviven dentro de mi cabeza. Tal vez egoísta, sí, pero sincero también. Escribo para mí. Ahora, ya entrados en confesiones, pues les diré que me resulta tarea difícil encontrar las palabras y su maravillosa interconexión que expresen realmente lo que pasa por mi mente. En mi eterna irresponsabilidad, “vomito” algunas tonterías y otras cosas peores, de las no me siento satisfecho y mucho menos me dan motivo para sentirme orgulloso. ¿Saben? Me cuesta más trabajo desnudar el alma o el seso (cubiertos ambos de un fastidioso pellejo que se va deteriorando día con día) que quitarme la ropa por la razón que sea. ¿Será eso algo que comparto con el resto de los mortales? Algo me dice que sí.

Pero basta de lo anterior. No tiene caso aburrirlos con estas tarugadas. Mejor escribiré de algunas cosas que nos interesan por el hecho de ser asuntos del querido pueblo.

Antes de partir en mi viaje familiar, la situación se calentaba en el CBTIS local. Ya lo dice el viejo y sabio dicho: “si el guisado se sale del perol: o apaga la lumbre, o bien la aviva, dependiendo de lo que se cocine” (no es del filosofo de Güemes, es de un amigo que le gusta la cocina). Este triste asunto tiene más matices políticos y de “vendetta e tutto” que de una real investigación de irregularidades. Y es más triste y angustiante porque, en medio de este circo chafo, están los estudiantes que por su inexperiencia, ignorancia, pasión por la vida, idealismo y amor por el amor mismo, se convierten en “material” manipulable y de fácil moldeo. Como siempre la constante parece ser: “el que tiene más saliva, traga más pinole”, o bien: “aquel que ostenta el poder, inclina la balanza a su favor”. Bonito ejemplo el que le seguimos dando a nuestra juventud y luego nos preguntamos porque los “mocosos” son tan irreverentes e irrespetuosos (ahí los verán a los babosos haciendo sus ridículas “marchas” y perjudicando al prójimo). Me duele mucho en lo personal pues fue ahí donde cursé mi educación preparatoria y en sus aulas, patios, cafetería y canchas (la biblioteca la conocí muy poco, digamos que de paso, hoy me apena decirlo) quedaron recuerdos, añoranzas, desamores y uno de mis tobillos. “Me hierve” ver que por estupideces de adultos se vean afectados los jóvenes, que hoy más que nunca necesitan de buenos ejemplos y de una educación, si no de excelencia, por lo menos digna para formar hombres y mujeres de bien. Y no exagero cuando les digo que HOY MÁS QUE NUNCA se requiere que la juventud tenga una cultura diferente, más desarrollada, que tenga conocimiento de causa, porque los problemas “globales” o “sistémicos” que hoy padecemos (calentamiento climático y el consecuente deshielo de los polos; inseguridad, desde el no poder andar con tranquilidad por la calle hasta su máxima expresión: el terrorismo; contaminación; narcotráfico – drogadicción; guerra; sólo por mencionar algunos) se originan en el fanatismo y la ignorancia, pero también mucho es la falta de ética y sentido común (el menos común de los sentidos) de los que toman las grandes decisiones y se benefician de los grandes intereses. No conozco al Ingeniero Corona, y mucho menos al diputado (García Reyes) que inició la “investigación”, por lo que opinar sería mera especulación. Pero sí puedo decir una cosa como contribuyente y habitante de este mi muy querido rancho: en lugar de andar con “la investigación”, que se me antoja absurda y manipulada, mejor debería invertir su tiempo el mentado “representante popular” en temas como combatir la inseguridad, atraer las inversiones y, de pasadita, que nos quitaran la tenencia vehicular (digo, sino es mucho pedir, se lo pido por favor, si no es mucha molestia, disculpe usted mi atrevimiento). Pero como lo he repetido hasta el cansancio, no se puede esperar mucho de nuestra muy charra y chaparra política mexicana. Por desgracia, el político mexicano sólo trabaja para beneficio propio y de su camarilla, llámese compañeros de partido, y no de quienes dizque representan (por favor señor Calderón Hinojosa, nos urge una reforma de Estado que incluya la eliminación de esa estupidez llamada “hueso de mayoría relativa”… qué incongruentes, obsoletas y onerosas resultan algunas características del quehacer político en México).

Jueves, bendito eres entre todos los días, pues hoy toca y nadie lo puede evitar: hay “safari” y el rifle tiene “parque”; los leones esperan agazapados en la sabana y este cazador está listo para abatirlos de uno en uno, o de dos en dos (claro, si hubiese la famosa y anhelada “happy hour”). Yo los dejo y les aviso a mis “amigos” de la Presidencia Municipal que estaré en el lugar de siempre, por aquello de que quieran mandar una patrulla en mi búsqueda, no vaya a ser que tarden en encontrarme y entonces baje la eficiencia de nuestros protectores de la ley, ni lo mande Dios. Estoy a sus órdenes.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

PD. Javier Z. ¿Ya empezaste a platicar con Don Julio? (y no me refiero al embotellado ¿eh?); Ahijadote malensamblado, la gente clama por tu presencia, ¿pues “onde” te metes criatura?

jueves, marzo 29, 2007

la de los jueves 29 marzo 2007

Este jueves no tengo la menor idea de qué voy a escribir. El tintero ya no existe. La pluma ya pasó de moda. Ahora la computadora es el testigo cruel de mis empeños. En este afán se me ha ocurrido criticar a ciertos funcionarios públicos: preferí dejarlos descansar por lo menos unas dos semanas. He pensado en escribir sobre el cuello de botella que se hará en el cruce de Román Cepeda y López Mateos una vez que esté terminado el paso elevado de la avenida 16 de Septiembre (si es que antes no se cae, dijo alguien que se sujeta a la estadística): la idea quedó desechada porque de otros cuellos de otras botellas me ocupo durante los jueves. Por un momento cruzó por mi mente tratar el tema de la llamada telefónica que he recibido de un miembro del equipo de Chuy Mario el pasado martes: carece de importancia excepto por mi sospecha de que el Lic. Flores Garza ha leído por lo menos uno de mis afanosos escritos (mi sincero agradecimiento por tomarse el tiempo, Señor Presidente). Quise encontrar palabras para confortar a quien recién ha perdido a su padre: el recuerdo del dolor en carne propia me ha dejado sin aliento y el pensamiento se estremece con una sola idea… en verdad lo siento muchísimo.

Se torna difícil hilar frases en el teclado cuando esta traviesa y voluble amante mía, su majestad la inspiración, promete llegar mas nunca lo hace. Mi entorno se vuelve impasible y gris; la mente se nubla y el buen Merlot no ayuda a que yo encuentre el tema, la idea, la elocuencia.

Por lo anterior, permítanme a cambio contarles una historia que me sé de memoria: se trata de un hombre común y a la vez tan especial como lo es todo ser humano. Nació hace muchos años en una tierra hermosa, de esas que huelen a jazmines y rosas cuando el beso del rocío toca el suelo. Su niñez fue difícil, llena de privaciones. Pero ni la muerte de su padre ni la repentina separación de su familia le doblegó el espíritu. Al contrario, su carácter se forjó como hoja de acero al calor del fogón del mítico herrero. Aquel niño-hombre fue creciendo, y a cada paso se hizo más fuerte, tal como se hacen fuertes los árboles del monte. Su alma, a pesar de la dureza externa, era tierna por dentro. Ahí habitaba el niño travieso e inocente: el que corría riendo delante de su papalote; el que se maravillaba observando las estrellas tirado sobre el pasto, cómplice de la noche; el que lloraba por la rodilla raspada y el que reía ante la simpleza más grande o ante la grandeza más simple. Pasado el tiempo aquel hombre conoció una mujer especial: su complemento. Ella le dio la ternura y amor que su alma pedía: el agua que el sediento busca en medio del desierto. Cuando sus miradas se cruzaban, el sabía, sentía, adivinaba, que sería ella la madre de sus hijos y su compañera por el resto de sus días. Pero es justo decir que aquel hombre tuvo que aparentar dureza. La vida lo había acostumbrado a no mostrar debilidad. Se puede decir que le aterraba ser considerado frágil o endeble. Su inteligencia le decía que el débil es víctima siempre del primero que se percata de esa debilidad y la coraza que lo envolvía le servía para desafiar a pesar de su preferencia por conciliar. Sin embargo, muchas veces, y sólo con su familia, se mostraba tal cual era por dentro de aquel tenaz cascarón, y su risa era como un manantial de esos que salpican y que invitan a refrescarte en sus aguas. Envolvía a los suyos en un suave abrazo del que no querías salir. Del que yo no quería salir. Y así, frente a nosotros, su familia, se llevaba a cabo esa metamorfosis que adorábamos: sus manos fuertes se volvían suaves; su mirada dura, casi carente de emoción, se tornaba expresiva y tierna; su voz de trueno se convertía en suave murmullo de viento pasando por la copa de los árboles. Caía aquel blindaje que lo protegía de parecer débil y, tal vez al contrario de lo que él pensaba, era entonces cuando se hacía más grande, fuerte, invencible.

Hoy, pasado el tiempo y las circunstancias, todavía no se si lo conocí mucho o muy poco. No se si soy el hombre que él soñaba que yo fuera. Hay dudas de muchas cosas, pero de algo sí estoy seguro: casi al final de su duro transitar por este mundo tuve la certeza de que ese hombre fue, es y será, el mejor amigo que he tenido. Me di cuenta demasiado tarde.

Álvaro Castro, donde quiera que te encuentres, va por ti.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

jueves, marzo 22, 2007

la de los jueves 22 marzo 2007

¿Es Piedras Negras una ciudad insegura, o sólo son patrañas y mala publicidad? De acuerdo a una encuesta realizada por el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad, A.C. (http://www.icesi.org.mx), estamos dentro de las 14 ciudades más inseguras de este “Mexicalpan de los Malverde”, obviamente Chuy Mario no podía quedarse callado ante esta “injuria juerte” y contestó (lo resumo en dos palabras): “Ni Madres” (claro que el Licenciado es más fino, yo soy un pinacate). Y sus argumentos no fueron de lo más contundente que digamos, pues la limpieza y el orden poco tienen que ver con la inseguridad; ahora bien, habló de escoltas (guaruras), pero no dijo nada de la cantidad de autos blindados que hay en la ciudad. Entonces: ¿seguros o no? Ahora bien, vamos a dejarnos de diplomacias y seamos honestos: es muy cierto que en Coahuila, y más específicamente en Piedras Negras, no tenemos el grado de violencia que hay en otras ciudades fronterizas y en Monterrey. Pero ojo (Mucho Ojo): grado de violencia no es lo mismo que inseguridad, aunque forma parte del concepto. También es cierto que Piedras Negras no tiene el tamaño de Tijuana, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo o Reynosa (de Matamoros no sé, por eso me callo el “océano”), y se sabe que entre más grande es una ciudad más gente tiene, y entre más gente, más cardumen jodido, y, siguiendo este ejercicio de lógica casi matemática, entre más cardumen jodido, más necesidades insatisfechas, y entre más necesidades insatisfechas mayor nivel de criminalidad para conseguir, de un modo torcido, satisfacerlas (que no es lo mismo que inseguridad pero también es parte del concepto).

Por otro lado, tenemos que reconocer que los habitantes de este querido pueblo no tenemos la menor confianza en los que se dicen ser “protectores de la ley y el orden”, y por si ya se les olvidó ahí les va una recordadita (que aunque es fuerte, también es sin albur):

- El pasado 2 de febrero el policía municipal Jonás Santiago Morales, de 42 años, y el cadete de la Academia Óscar Alfonso Ramírez Vázquez, de 20 años, fueron acusados de violación por una turista texana (bonita Academia la que tenemos, ¿Qué no?).

- A finales de 2006, el policía municipal Álvaro Martín, prófugo, fue acusado de violación por una dama quien dijo, sufrió el ataque en su propio domicilio.

- Tres comandantes (dos de la Policía Ministerial y uno de la Preventiva Estatal), son investigados por la presunta protección al capo Sergio Villarreal (“El Grande”), así como elementos preventivos municipales de Piedras Negras, quienes se encargaban de pasarle el “pitazo” cuando se planeaban operativos.

¿Quieren más o les guiso un huevo?

Yo no puedo hablar de lo que pasa en otras ciudades, no vivo ahí, y tampoco conozco al primo del vecino del compadre de un amigo que viva en otras ciudades fronterizas de las que están en la infame lista; yo vivo en Piedras Negras, y de este mi pueblo puedo decir que estamos infestados de gente que se dedica a cosas ilícitas y a quienes, insisto, creo les debemos la virtual tranquilidad en la que vivimos.

¿Cómo puede sentirse indignado Chuy Mario con los resultados de una encuesta seria, cuando los hechos hablan por si solos? ¿Cómo puede ser Piedras Negras una ciudad segura cuando quienes se dicen dedicados a “protegernos”, son quienes nos extorsionan (y más aún a quienes nos visitan), y quienes son nuestros principales depredadores (sólo por darle un adjetivo al sujeto). No podemos hablar que tenemos seguridad porque la confianza de nuestra gente terminó cuando el “progreso” llegó a mi pueblo (con MICARE y las “termos”); y ni hablar, era parte del precio de la factura a pagar (aunque no estuviéramos de acuerdo… en el precio, claro, pues bienvenido el “progreso”).

Queridas lectoras y estimados lectores, no es que quiera hacerle mala publicidad a mi “Piedritas del alma”, sólo trato de ser realista y aterrizarme en lo que a diario respiro cuando salgo a la calle. Hay que tomar en cuenta que aún estamos muy a tiempo para hacer algo y no convertirnos en un Nuevo Laredo o en un Monterrey. En mi opinión muy personal

Roberto Muzquiz Galindo ya debería haber hablado con Chuy Mario para pedirle la intervención de fuerzas del ejército, antes de que esta situación vaya a más. Por ahí dicen que vale más la prevención que la cura, o más vale prevenir que andársela después mentando (o andarse después lamentando, o algo así).

Pasando a temas más ligeros, qué ridículo hizo el Ingeniero Gurrola, incapaz gerente de SIMAS, después de haber anunciado que el servicio de agua “potable” se restablecería a las 6 de la mañana del sábado tras terminar con labores de reparación que empezaron la noche del viernes. ¡Oh, sorpresa…! el servicio no se restableció a la hora prometida; la razón: “fíjese usté’ que se nos atravesó una tubería de gas” (“sin gas a tu mauser”, diría el buen Toño Erhard). Yo me pregunto: ¿Qué cerebro de “chilero” fue el que planeó esta “reparación”? Pues si van a realizar una actividad con tiempo muy limitado y que afectará a gran parte de quienes habitamos el rancho, lo mas lógico sería que la operación esté bien planeada y bien coordinada para que esté bien ejecutada, digo, por aquello de las malditas dudas, no vaya a ser que algo salga mal. A ver, sin ser un “ducho” en estas artes, algo me dice que antes de empezar se deberían haber conseguido planos de la ciudad con líneas adyacentes de gas, energía eléctrica o cableado para las comunicaciones; pareciera que ese mínimo requisito es para la gente de los servicios públicos como pedirles demasiado… más fácil sería que nos expliquen Kafka en dos palabras… (¿verdad que “estaca_brown”?). Y si lo anterior puede considerarse importante, lo que sigue lo considero crítico: ¿Qué hubiera pasado si alguien de la cuadrilla le hubiera partido “la mandarina” a la tubería y se hubiese producido un flamazo o algo peor? Aunque nos duela, la verdad es que aún y cuando Piedras Negras se diga ser ciudad, nuestros representantes y la gran mayoría de servidores públicos, y aún muchos ciudadanos comunes, nos quedamos con la mentalidad de pueblo “bicicletero”. No hemos crecido, no nos llegó el “progreso”. ¿O acaso es que hacen las cosas tan complicadas para llenarse de una imagen de trabajo, además de llenarse las bolsas a base de ahorros mal concebidos? Bueno, el caso es que afortunadamente no pasó nada y estas gentes ya están como los gatos: tapando sus miasmas; ahora me temo que en la primer lluvia intensa sus parches se van a hundir (me remito a la estadística) y ahí veremos un megabache, y Dios no lo quiera, algún daño peligroso a las tuberías.

Otro de los eventos “importantes” fue la “prueba” de las sirenas que se utilizarán en caso de alguna contingencia climatológica (léase: “lluvia bien juerte”, derrames químicos, o una flatulencia de Murillo “crudo”). En el tríptico que me entregó un sonriente “polichota” (¡Tiburón!) un día antes del mentado suceso (el viernes 16 del mes en curso), venía todo muy ilustradamente explicado, sin embargo (siendo como soy de ignorante) no me quedó claro a dónde corro cuando digan “Ay nanita, ya me quiere chupar la bruja” (léase: el mentado segundo tono de la alarma). Yo soy y seré un “cadillo” en la entrepierna para quien le quede el saco, y le saldré con la misma pregunta: ¿Cuándo rejijos de la fregada nos van a hacer saber un plan de evacuación? ¡Carajo, por lo menos que nos digan: los de que colonia corren pa’dónde, quiénes van a estar coordinando y cómo los vamos a reconocer! Mínimo… Adelante, genios de la “protección civil”, sigan gastando millones de pesos en “bocinas caras”. Para proteger a la ciudadanía hacen falta más que sirenas, pitos, silbatos o chiflidos. “Aterricen” sus ideas a la realidad de quien, llegado el momento, tendrá la penosa necesidad de enfrentar a la muerte. Pónganse en sus zapatos, eso es todo lo que necesitan para empezar a generar buenas ideas.

¡Bendito Dios, es jueves! Y aún no sé si Don Julio se presentará en el “cluc” de mi estimado Javier Zacarías, pero definitivamente la “cacería del león” no estará supeditada a que eso suceda, no habrá impedimento alguno para que “me ejecute” unos cuantos “liones” y quizá hasta me anime a adentrarme en el oscuro mundo de las cartas. Por mi parte les digo: pásenla bien y ahí nos veremos la próxima semana.

Que tengan ustedes buen día y mejores noches.

PD. Javier, es hora de que te vayas preparando: Piedras Negras requiere un digno sustituto de Don Julio (sí estoy copiando al maestro Dehesa, ¿Y qué?)