Amigos, bienvenidos a la de los jueves. Como siempre, no tengo la menor idea de lo que esta “diarrea mental” que suelo llamar “la de los jueves” pueda aportar, de hecho, y disculpen mi finura, casi me vale… Mami, ¿cómo estás? Fuera de mi “encabritamiento” con la tenencia y mi manifiesto sobre su dudosa procedencia, ¿qué estoy aportando a mi existencia o la de mis semejantes con estos exabruptos frente al computador? ¿Será verdad que la misión que me he impuesto al escribir estas líneas vale la pena para superar la modorra existencial que padezco, que padecen otros? ¿Habrá en este acto reflejo de escribir algo que me lleve a renovar en algún aspecto mi vivir o el de otros? Carajo, hace no mucho me acuerdo que les comentaba que yo sólo escribo para mí, pero cada vez es más fuerte mi impulso por imaginar qué pensarán otros sobre lo que cavilo, sobre lo que me inquieta, sobre lo que me ocupa.
Ahora bien, ¿qué es lo que me ocupa? A mi actualmente me ocupa la supervivencia de mi familia, formada por esposa e hijas; pero me preocupa (y mucho, no me deja en paz la cabeza) lo que sucede en mi entorno. Obviamente, me planteo, no puedo luchar solo, eso es sólo asunto de grandes: Jesucristo, David, Ghandi. Sin embargo siempre estoy pensando qué es lo que puedo hacer, aunque sea pequeño, limitado. Con lo inculto e ignorante como soy, sólo se me ocurre intentar escribir y compartir con alguien, con ustedes, lo que pasa por mi atribulado entendimiento.
Déjenme se los pongo de esta manera: yo me quiero creer que formo parte de algo, algo grande, lo sé. Es decir, no me siento parte de esa multitud apática, silenciosa, conformista, resignada y acostumbrada a la redila, al contenedor gigante del cardumen que sigue el flujo azaroso de la mayoría, que ante cada inconformidad únicamente atina a quejarse en las sombras de los sótanos, formando la opinión anónima que fertiliza la charla intrascendente. Carajo, mi nombre es Rafael Armando Castro Taboada, ¿Significa? ¿Vale? ¿Simboliza algo? ¿Encarna o aparenta? No lo se. Lo que me he decidido a hacer, pensando que esto me purificará o por lo menos me exonerará de los demonios que habitan en algún lugar de mi ser, es expresar lo que me dicta la razón y el corazón, lo que se me ocurre y lo que me provoca comezón; formo parte de ese gremio de los que no se quedan callados a pesar de que esto último les acarree problemas. Eso es. Ya di en el clavo. Soy de esos que, sin otro fin más que desahogar aquello que si no lo dejas escapar terminaría por comerse el alma, expresa con libertad y sin pudor (claro, ahora entiendo porqué a varios les causa escozor) lo que su (mi) inservible cerebro le dicta e inspira. Ni más ni menos. Soy un simple y no siempre imparcial observador de lo que sucede en mi entorno, pero sin compromiso alguno que me impida escribir lo que se me pega la gana. Por eso no escribo en los “medios” (todavía), porque no me gusta ser “lamebotas” de nadie.
“… el mundo de los hombres siempre ha estado en servidumbre, oprimido por alguna nación poderosa o incluso por su propio gobierno. Nadie ha sido realmente libre mucho tiempo, a salvo de impuestos y de guerras, matanzas y ultrajes. Los griegos han dicho que los hombres tienen el gobierno que se merecen, y nada he visto en mi vida para refutarlo. Si los hombres son ahora esclavos, ha sido por su propia y complaciente aquiescencia, su debilidad y ambición, su propia envidia. Pero si un hombre dice en su alma <<Soy un espíritu libre, y el hierro del hombre no puede esposarlos>>, entonces ya no es esclavo. Esa libertad del espíritu es la que el Mesias nos trajo, a nosotros, y a todas las naciones que lo oigan, pues ¿no dijo Jesús, al ser apremiado por los riguroso que le mostraron una moneda con la cabeza del Cesar?:" Taylor Cadwel (escritora que ampliamente recomiendo). (Las sabias palabras las conocen, espero.)
Nos decimos libres, de vivir en un país libre (cual solamente puede ser libre, en esta tierra en este instante, y soy feliz porque soy gigante, amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada, o casi nada, que no es lo mismo pero es igual ¡Gracias Silvio!), pero si nos cuestionamos lo que es nuestra existencia, ¿Qué es nuestra libertad? ¿Somos realmente libres para trascender y repercutir en las futuras generaciones, aunque sea en aquellas que nosotros mismos hemos engendrado? ¿Es el nuevo orden del mundo aquel que soñaron nuestros antepasados? ¿Es el nuevo orden del mundo (“the new world order” por ponerlo en el idioma de quien lo quiere imponer desde su trinchera de egoísmo y ambición) lo que nosotros en verdad deseamos? Analízalo. Analízate. ¿No estamos atados (al punto de ser casi esclavos) a modas, ideologías, intereses, usos, manías, hábitos, estilos, modos, costumbres, doctrinas, partidos, creencias, opiniones? (el ¿“qué dirán”?). Hay que levantar la vista y buscar la loma más alta, trepar en ella, visualizar el bosque. Ya estamos grandecitos, maduros, en tiempos de ver más por el México del futuro (mi patria, mi tierra, y orgulloso lo digo) y menos en ver cómo me pesco de la “chiche” agradando el imperio de los amos del “ahora eres y ahora no”. Amigos, creo que es hora de tomar como ejemplo a los que han trascendido fuerte en nuestro entorno, aquellos con visión de largo plazo, y llevar este impulso más allá de los círculos empresariales o del servicio público, y hacer lo necesario para moderar nuestro amor hacia el dinero (triste, superficial, pero cierto). Qué bonito sería que tuviéramos un líder entre los empresarios como lo fue, por mencionar sólo uno, Don Eugenio Garza Sada en Monterrey. Nada más de pensar que cuando fue muerto a balazos en 1976 acudieron doscientas mil personas a su funeral cuando Monterrey tenía un millón de habitantes, nos damos cuenta de lo que es trascender y darse más allá. Qué bonito sería encontrar gente con hambre de un mejor futuro para el país, pero en cambio yo veo familias (mafias), por mencionar sólo una, como lo es el clan Gutiérrez, aliándose con otra familia, por mencionar sólo otra, como lo es el clan Moreira, en cuya alianza distingo como único objetivo avasallar, sojuzgar, tiranizar a los coahuilenses, y monopolizar el grueso de las oportunidades de negocio y desarrollo en Coahuila, descuidando así sus funciones públicas, estos dichos personajes, cuyo sueldo emana de esas responsabilidades que hacen a un lado para lucrar con sus privilegiados estrados. Esto es lo que se dice una carambola de por lo menos dos bandas que nos están haciendo piojito y viendo la cara "bovina" y pasiva, por decirlo de bonita manera. Esta es la vieja y desgastada fórmula de “hicieron mucho, por lo que si robaron no importa, hicieron pues, por lo menos ahora hacen algo, antes sólo se robaban el dinero y sin dar las gracias”; ¡Ya basta de esa fórmula! ¡Para dar el siguiente paso en el desarrollo de las naciones!
La historia es cíclica, es como la rueda de la fortuna: hoy a alguien le toca estar arriba, mismo que mañana estará abajo. En la antigüedad el imperio hegemónico fue Roma, hoy se llama Estados Unidos de América; si conocemos la historia sabemos que no debemos ni podemos agachar la cabeza, porque en una de esas ya nos toca a nosotros. No hay que aceptar todo lo que venga como venga, menos aún cuando nos toca la desgracia de estar en la parte baja de la rueda de la fortuna, hay que redoblar esfuerzos para magnificar la importancia de seguir adelante exigiéndonos más calidad sin andar sólo la...mentándonos de las cosas que no nos han salido bien últimamente.
Hoy nos toca a nosotros, los que nos decimos mexicanos, limpiar nuestra casa. Somos los que debemos alzar la voz y denunciar lo que nos parece injusto, intolerable, indeseable, deleznable, ilegal o mejorable. Es un deber, no una opción, según mi humilde opinión. Y de nuevo se los digo, no es cuestión de marchas y protestas que lleven a una confrontación o perjudiquen a terceros, se trata de utilizar la inteligencia usando los medios al alcance para hacer llegar nuestro pensamiento y nuestra voz a quien debe escucharla, al mundo entero pues ya es esto posible con un costo mínimo y una oportunidad inmediata.
Y por favor díganme ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué haces tú en lo particular para ayudar en este proceso? ¿Qué ejemplo es el que das a tu familia, a tus empleados, a tus amigos? ¡Hey!, no me vean a mi; yo no soy ejemplo más que para los míos, cada quien es dueño de su propio ejemplo.
Busquemos la mejor educación para nuestros hijos, evitando las bases efímeras y superficiales que son tan socorridas actualmente por la falta de tiempo; sacándole “la vuelta al bulto” al reto de que nuestros hijos sean mejores que sus progenitores no vamos a llegar muy lejos. Dicen que “Somos frutos verdes en un mundo de ramas secas”, ¡Qué vacíos serán nuestros hijos si nos dejamos vencer por lo feo y lo negativo y lo grotesco que tiene nuestro mundo! ¡Ejerzamos nuestro rol de buenos padres! ¿Dónde quedó la libertad, la verdadera libertad de enseñar a nuestros hijos lo que pensamos que es correcto a pesar de lo que esté pasando allá afuera? ¿De que te sirve ser miembro de un grupo de Fe, si te la pasas “evacuando” diablos? ¿Acaso no deberíamos vivir dando el ejemplo?
Bueno, mis estimados amigos, en resumen: no somos nada, que siendo doble negación, sí somos algo, y además importante, y lo debemos defender con libertad. Frente a la adversidad, frente a los abusos. Y es por eso que no me callo, y es por eso que me encantaría ir escuchando el concierto de todas sus estimables voces, sincronizándonos de tal forma que vamos convenciendo cada vez a más gente. Que con nuestra actitud moderada nuestros hijos entiendan que nada es gratis, que todo lo bueno cuesta, y que se lucha por lograr un mejor estado de las cosas, y que todo tiene su precio, mismo que en la mayoría de los casos no se pesa en oro.
Que tengan ustedes buen día y mejores noches.
PD. Jeovel, que hoy te la pases de poca.........